El día llega a su fin,
la tarde ya expira,
la noche,
cual negro manto de luto,
cubre el impecable cielo
y una nube gris,
como ave gigante,
oculta la luna,
momentáneamente.
Pido un deseo
al ver tus ojos chispear de alegría,
fugaz centella,
al ver tu sonrisa, ¡linda morena mía!
Tus labios rojos incitan a un beso,
frescos y carnosos,
inspiran a mucho más que eso.
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