Por Lucía Navas
El ministro de Industria, Fomento y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, reclamó a las avícolas haber violentado el acuerdo de que todo incremento de los costos de la carne de pollo a los consumidores sería adoptado por consenso con el Gobierno y los comerciantes.
La molestia fue tanta que el funcionario sacó a relucir a la industria que gracias a las políticas de protección que el Mific le da, le ha permitido a las avícolas aumentar sus niveles de producción cada año.
La demanda de consumo en el 2010 fue de 218 millones de libras de carne de pollo. Para el 2011 se espera crezca a 243 millones de libras. Significaría arriba del 10 por ciento.
Solórzano dice que no solo se facilita importar la materia prima como el maíz amarillo y la harina de soya sin pagar aranceles, también el beneficio es para el ingreso de carne de pollo de pierna y muslo procedente de cualquier parte del mundo.
“Ese arancel significa 162 por ciento… pero a su vez las políticas de protección debemos balancearlas para no permitir afectar a los consumidores”, reclamó el ministro.
EMPRESAS SE DEFIENDEN
Pero José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), replicó que se trata de políticas de estímulo al sector para garantizar su competitividad, que igual mantienen todos los gobiernos de Centroamérica.
El Cosep está dispuesto a escuchar al Gobierno, pero no permitirá frenos al mercado.
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