Por Elízabeth Romero
El crimen del padre Pupiro no tiene nada que ver con el robo del vehículo, sostiene el abogado del Cenidh, lo que coincide con familiares y amigos de la víctima.
Hay similitud con casos como el de la matanza de tres trabajadores de El Encanto, donde las autoridades intentaron descalificar a los allegados de las víctimas.
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El crimen contra el párroco de La Concepción, Marlon Ernesto Pupiro, se suma a muchos otros casos que en el país han quedado en el misterio y la impunidad.
Así lo cree el coordinador jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, quien considera que en las investigaciones de casos como el crimen del sacerdote, demuestra qué tipo de Policía existe en el país.
La forma en que fue investigado el crimen también abre varias interrogantes para el defensor de los derechos humanos. “¿Quiénes son los involucrados que tienen capacidad de poner alto a la Policía para que no esclarezca el caso?”… “¿A quién compromete ese crimen?” , pregunta Carrión.
“Ese caso no es delincuencia común, la mentira no es de un hecho común (…) no hay duda, querían matar al padre y el Estado solo está enseñando un poquito la verdad”, sostuvo el abogado del Cenidh.
Para el defensor de derechos humanos “el Estado está dejando deliberadamente el caso en la impunidad, eso es lo más grave”.
“Es una verdad que la está escondiendo el Estado”, reiteró Carrión para quien es cuestionable el manejo publicitario del caso, sobre todo en lo relacionado con el objeto del crimen.
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