AFP
Una caravana de autobuses con alrededor de medio millar de personas partió ayer desde la capital mexicana hacia el sur del país y Guatemala para protestar contra la ola de violencia que padece México y trabajar en soluciones hacia la paz, según sus promotores.
“Como parte del Estado mexicano queremos pedir perdón a los centroamericanos por lo que pasa con sus migrantes en nuestro país”, dijo el activista social y uno de los portavoces del movimiento, Emilio Álvarez Icaza, en referencia a los constantes secuestros y ataques contra migrantes que se cometen en México.
Está previsto que la caravana cruce el miércoles la frontera con Guatemala para visitar la ciudad de Tecún Umán.
Tras la escala en Guatemala y el camino de retorno a la capital mexicana, donde finalizarán la ruta el 19 de septiembre, podría celebrarse un encuentro con el subcomandante Marcos, el encapuchado líder de la guerrilla del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), según anticipó el poeta Javier Sicilia esta semana.
El movimiento ha planteado esta caravana como un complemento a la que realizó en junio por el norte de México, la zona más afectada por los crímenes del narcotráfico. Con esto pretenden llamar la atención sobre otros tipos de violencia como la que sufren los migrantes, las comunidades indígenas y las mujeres explotadas sexualmente.
Los activistas reclaman al gobierno mexicano que cambie la estrategia militar contra los cárteles, aclare miles de crímenes y repare a las víctimas.
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