Por Elízabeth Romero
La juez Tercero de Distrito Penal de Audiencia, Henryette Castro, rechazó pasar a un juzgado local a los tres sospechosos de desmantelar como si fuera chatarra, la camioneta que fue robada al padre de La Concha, Marlon Ernesto Pupiro, como solicitaron sus defensores.
“Mantengo la competencia de la causa”, sostuvo la judicial y más bien programó para el 12 de octubre, a las 9:00 a.m., el juicio oral y público.
La judicial únicamente aceptó otorgarle a los sospechosos, arresto domiciliar en lugar de detención preventiva que mantuvieron hasta ayer.
Los acusados por el desmantelamiento y posterior venta de la camioneta Mitsubishi MY 0698, propiedad de Pupiro son: René Enrique Martínez, alias “Changuelo”, Jason de Jesús Obando Rocha y Mario Cajina Vallejos.
Martínez es acusado de ser receptor de tráfico ilícito de vehículos y los otros dos de ser cooperadores necesarios.
Según la acusación presentada por la fiscal Fabiola Jirón, después que Yasker Blandón dejó botado el cuerpo sin vida del padre Pupiro, en un basurero del kilómetro 16 y medio carretera vieja a León, fue a casa de Jason Obando, en el barrio Edgard Munguía.
QUERÍAN BORRAR EVIDENCIAS
A este le dijo que esa camioneta era robada y la quería vender. Y fue Obando que le habría mencionado el nombre de “Changuelo” para la venta. Según fuentes extraoficiales, el trasfondo de la venta inmediata fue borrar evidencias.
