Seis botellas de whisky y 12 de ron debe desde octubre de 2008 el Consejo Supremo Electoral a la licorería Tom en Managua.
Fastidiada de irles a cobrar, de estar soportando un inclemente sol por días y bajo la mirada atenta de los oficiales de la sede de Metrocentro —que siempre niegan a los funcionarios— se encuentra Elsie Castellón. Mostrando documentos, relató que un mes antes de las elecciones del fraude llegó a pedirle el crédito Mauricio Fernández, administrador central del CSE. Son 4,823 córdobas que ahora se resisten a pagar.
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