AGENCIAS
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La tormenta tropical Lee dejó ayer aguaceros, tornados y temores de inundaciones súbitas en Luisiana y Misisipi, al sureste de Estados Unidos, que aun no se recupera del paso del huracán Irene, que dejó más de cuarenta muertos hace una semana.
Las autoridades de Nueva Orleáns (Luisiana) —donde el huracán Katrina dejó unos 1,800 muertos hace seis años—, están atentas a Lee. Los meteorólogos prevén que Lee comience a debilitarse en las próximas 48 horas.
Por otra parte, el presidente Barack Obama visitó ayer Paterson y Wayne, afectadas por Irene, donde causó las peores inundaciones en décadas.
Ayer también, en las Antillas Menores, el huracán Katia alcanzó categoría 2 y podría fortalecerse en las próximas horas.
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