Por Génesis Hernández Núñez
Las instalaciones de LA PRENSA nuevamente fueron mortereadas por los 23 exprestadores de servicio que repartían el periódico y que son financiados por sindicatos afines al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
El ataque, que se produjo a las 11:15 de la noche de este viernes, provocó una vez más el atraso de la distribución del periódico este sábado y sin que la Policía se presentara al lugar para impedir la agresión.
Las turbas llegaron en motos hasta las instalaciones del rotativo para exigir su reintegro de manera violenta, indicó Julio Cisne, supervisor nocturno del periódico.
Los protestantes gritaban insultos, lanzaron morteros hacia el edificio del diario y también colgaron mantas en las portones principales impidiendo la entrada y salida de los vehículos.
Freddy Potoy Rosales, editor de cierre de LA PRENSA, intentó comunicarse durante una hora con el número de emergencias 118 de la Policía Nacional, pero la llamada no fue atendida. De igual forma el jefe de seguridad del periódico se comunicó con su empresa para que ellos se contactaran con la Policía, pero los agentes del orden nunca llegaron.
El grupo se retiró a las 7:55 a.m. dejando pintas de reclamo al director del diario en las columnas de la entrada principal.
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