Corea del Sur/AFP
Casi treinta años después del primer Mundial de atletismo, Brasil, una de las potencias latinoamericanas de este deporte, consiguió en Daegu-2011 su objetivo histórico de lograr un oro, gracias a Fabiana Murer en el salto con garrocha.
Con un salto de 4,85 metros, que igualó el récord sudamericano, Murer se impuso al resto de favoritas, incluida la rusa Yelana Isinbayeva (6ª), y sumó la medalla número 11 de la historia de Brasil en los Mundiales, tras cinco platas y cinco bronces.
La prensa del gigante sudamericano, habitualmente volcado en el fútbol, dedicó gran espacio a la gesta de Murer, que ya había sido campeona del mundo en sala en Doha-2010 y que ahora tratará de seguir dando alegrías a Brasil con un oro olímpico dentro de un año en Londres.
«Estoy muy feliz por tener el honor de ser la primera atleta brasileña en conseguirlo. Brasil es un país que se lo merecía, que ha estado intentándolo mucho tiempo. Pero no hay que olvidar que tenemos siempre grandes atletas», apuntó la nueva campeona mundial.
Murer terminó su concurso, con el oro seguro, intentando superar el listón de 4,90 metros, algo que no pudo conseguir, derribando la barra en sus tres intentos.
Entre el resto de participantes, el país tuvo que lamentar una grandísima decepción, la de la saltadora de longitud Maurren Maggi, campeona olímpica en Pekín-2008 y que no pudo ni siquiera superar el corte de la final, con lo que terminó entre lágrimas, desconsolada por la decepción.
«Son cosas que pasan, no se puede hacer nada ya. No es la primera vez en mi carrera que me ha pasado algo así, ni será la última», dijo a la AFP.
Este domingo, en la clausura del Mundial, el país tenía opciones en los relevos 4×100 metros masculino y femenino, pero sólo pudo pasar a la final en el segundo, en el de mujeres, y quedar allí en octavo y último lugar.
Entre las sorpresas agradables de Brasil en este Mundial estuvo la presencia de uno de sus atletas en una de las finales más apasionantes y cotizadas del Mundial, la de 200 metros, para la que se clasificó Bruno de Barros, que quedó en sexto lugar con un crono de 20.31.
También destacaron en sus disciplinas Fabio Gomes Da Silva, octavo en el salto con garrocha, mientras que Keila Costa, otras de las principales bazas del país, tuvo que conformarse con un duodécimo puesto en el triple salto.
Antes de la competición, en una entrevista con la AFP, el presidente de la Confederación Brasileña de Atletismo, Ricardo Gesta de Melo, se había mostrado cauto y no había querido hablar de medallas, fijando como objetivo sumar el máximo número posible de finalistas.
«El objetivo de nuestra preparación es conseguir el mayor número posible de finalistas», dijo Gesta de Melo, que también preside la Confederación Sudamericana de este deporte.
Brasil es segundo en número de medallas (11) entre los países latinoamericanos y su balance global de un oro, cinco platas y cinco bronces le permiten ahora subir hasta el quinto lugar entre los países de la zona, tras Cuba, México, Ecuador y República Dominicana, todos ellos con más de un oro.