AFP
Los estadounidenses de la costa este amanecieron ayer más aliviados tras el paso de dos días del huracán Irene que se alejó del país rumbo a Canadá, donde ya se registraban afectaciones.
A Irene se le atribuyen al menos 40 muertos en nueve estados del este de Estados Unidos. La mayoría de los casos se debieron a las caídas de árboles, accidentes de tránsito o porque fueron arrastrados por las inundaciones.
Montpelier, capital del estado de Vermont, sufrió las peores inundaciones desde 1927. Ayer, el agua empezaba a retroceder y unas 37,500 personas estaban sin electricidad, sumándose a los millones de afectados en la costa este.
En Nueva York, que salió casi ilesa del huracán degradado ayer a tormenta tropical, el transporte público y los tres aeropuertos reiniciaron su actividad.
La rutina había vuelto incluso a la Gran Manzana, donde unas 370,000 personas fueron evacuadas de forma preventiva el fin de semana pasado.
Las autoridades previeron ayer que pasarán días hasta que los ríos se estabilicen.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, recordó ayer la catástrofe provocada hace seis años por el huracán Katrina, que dejó unos 1,800 muertos.
7,000 Millones de dólares habría dejado en pérdidas el huracán Irene en la costa este de EE.UU., según Eqecat Inc., firma evaluadora de catástrofes.
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