Por Edgard Rodríguez
Es de lo más normal todo el entusiasmo que se vive en la ciudad de Estelí, tras el desempeño de su equipo en la final del beisbol nacional.
Aterrizar en Bluefields y ganarle dos juegos a la Costa Caribe, era como ir a la cueva del lobo, intentar sujetarlo y después hacerle muecas.
Estelí lo hizo. Le robó la iniciativa y la inspiración a la tropa caribeña, a la que venció en dos ocasiones y ahora tendrá la serie en su casa.
Y no fueron victorias sufridas. Estelí ha mandado. Ha sido superior a la Costa en todo y se ha situado a la mitad del camino.
Así que es natural, que los estelianos den rienda suelta a su alegría y comiencen a prepararse para celebrar un título que les ha sido esquivo.
Sin embargo, nunca está de más echar un vistazo a la historia. Está claro, que cada quien ve los acontecimientos como le convienen, pero no hay que dejar de verlos.
La última vez que un equipo estuvo adelante 2-0 en la final y la perdió, fue justo el Estelí. Ocurrió en 2009 y el Granada se lo pasó llevando, hasta ganar el campeonato.
Eso, seguro podría servir como una advertencia para los jugadores. Van sobre la dirección correcta, pero su trabajo no está terminado.
Para la Costa, lo que indica la historia podría ser una esperanza. No sería la primera vez que un equipo se levanta de 0-2. Incluso se han volteado series 0-3.
Sin embargo, la preocupación la tienen los costeños y no los estelianos, quienes jugarán tres partidos en casa, donde se ponen más duros, como se vio en la liga.
El factor desequilibrante en esta serie ha sido la inspiración del club segoviano. Un equipo crecido es capaz de brillantes ejecutorias como las que ha realizado.
La Costa en cambio, se ha visto golpeada potencial y anímicamente. Su pitcheo ha sido frágil y a su ofensiva le falta sincronización, mientras la defensa titubea.
Pero así como en Estelí se puede decir que el 2009 ya es historia, la Costa podría argumentar que estos dos reveses son parte del pasado.
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