La marcha fue una celebración  por el cambio de cultura logrado por Los Pipitos, después de dos décadas y media de lucha por sus derechos. LA PRENSA/ B. PICADO.

Los Pipitos tomaron muletas y sillas de ruedas para marchar en Managua

Cientos de niños discapacitados demostraron ayer que no hace falta ser atleta de alto rendimiento para machar por las calles de Managua.

Por Wilder Pérez R.

[doap_box title=»Fuerza de voluntad» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Los Pipitos pasaron de ser una pequeña fundación creada por 21 padres de familia hace 24 años, a ser una organización con más de 15 mil familias. Ahora cuentan con 54 Centros de Educación Temprana y un Instituto Médico Pedagógico.

[/doap_box]

Cientos de niños discapacitados demostraron ayer que no hace falta ser atleta de alto rendimiento para machar por las calles de Managua.

La fecha no era casual, menos aún cuando las amenazas de lluvia se hicieron realidad. Se trataba del Día Nacional de las Personas con Discapacidad en Nicaragua.

Centenares de niños discapacitados, conocidos como Los Pipitos, desfilaron en el llamado Carnaval de la Integración.

El trayecto recorrido fue de unos dos kilómetros, desde el hospital Militar hacia la Asamblea Nacional.

El objetivo de terminar frente a los legisladores era agradecer la reciente aprobación de la Ley 763, que respalda a personas con discapacidad que hay en el país.

Algunos lo hicieron en silla de ruedas, otros en muletas, pero todos dieron su mejor esfuerzo para disfrutar de lo que hace dos décadas era impensable, como el hecho de causar admiración en lugar de rechazo.

Los jovencitos provenían de varios distritos de Managua, pero también de Tipitapa, Ciudad Sandino, Nandaime, Masaya, La Concepción, Jinotepe, Diriamba, Condega, Estelí y Palacagüina.

 

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. diana miranda
    Hace 15 años

    Estos son las personas que siempre hemos tratado de esconder para no tener que vernos como realmente somos. Los hemos ignorado por anos, pretendiendo que no existian, y dentro de cada uno de ellos hay una alma, con deseos de contribuir, de ser aceptado de ser apreciado y respetado y de ser amado. Los descapacitados somos los que no podemos amar y aceptar a los demas por su apariencia fisica y sus diferencias, ellos nos ensenan a amar sin condiciones y convertirnos en mejores seres humanos.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí