Por Wilder Pérez R.
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Cientos de niños discapacitados demostraron ayer que no hace falta ser atleta de alto rendimiento para machar por las calles de Managua.
La fecha no era casual, menos aún cuando las amenazas de lluvia se hicieron realidad. Se trataba del Día Nacional de las Personas con Discapacidad en Nicaragua.
Centenares de niños discapacitados, conocidos como Los Pipitos, desfilaron en el llamado Carnaval de la Integración.
El trayecto recorrido fue de unos dos kilómetros, desde el hospital Militar hacia la Asamblea Nacional.
El objetivo de terminar frente a los legisladores era agradecer la reciente aprobación de la Ley 763, que respalda a personas con discapacidad que hay en el país.
Algunos lo hicieron en silla de ruedas, otros en muletas, pero todos dieron su mejor esfuerzo para disfrutar de lo que hace dos décadas era impensable, como el hecho de causar admiración en lugar de rechazo.
Los jovencitos provenían de varios distritos de Managua, pero también de Tipitapa, Ciudad Sandino, Nandaime, Masaya, La Concepción, Jinotepe, Diriamba, Condega, Estelí y Palacagüina.
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