Por Lucia Navas
179 millones de dólares sumaron en el periodo las ventas de café de Nicaragua a Estados Unidos, que se mantiene como el principal mercado. Otros grandes compradores son Venezuela, Alemania y Bélgica, por ejemplo.
111 millones de dólares alcanzaron las ventas de empresa Cisa Exportadora, una de las más importantes del país.
287 millones de dólares representaron en total las exportaciones de la cosecha cafetalera 2009-2010.
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Productores y exportadores de café están requiriendo que el Sistema Financiero Nacional (SFN) apruebe créditos a largo plazo, pues consideran que es la única forma para que el caficultor haga inversiones que le permitan elevar la productividad de las fincas.
La Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan) considera que mejorar las políticas de acceso al crédito debe ser parte de un plan para renovar las plantaciones de café y lograr pasar de cosechar entre 8 y 10 quintales por manzanas, a 20 quintales.
En esto coincide José Antonio Baltonado, presidente de la empresa Cisa Exportadora del Grupo Mercon Coffee Group. Asegura que las autoridades deben lograr que los bancos dispongan de programas de préstamos a plazos mayores de los 18 meses, que es el promedio actual.
“El productor necesita créditos a largo plazo, a cinco años, para poder renovar los cafetales, hacer resiembra y poder sembrar por lo menos un mínimo de 3,500 plantas por manzanas”, asegura Baltonado.
En septiembre está previsto que las autoridades del Banco Central de Nicaragua (BCN) se reúnan con la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp), para discutir las políticas para flexibilizar el acceso al crédito al sector productivo.
Juan Carlos Sansón, gerente general del Banco de América Central (BAC), asegura que “la banca en general está pasando un excedente de liquidez”, por tanto hay “suficiente oferta de recursos para que todos los agricultores que lo necesiten sean atendidos”.
Pero dice que también deben asegurar el buen manejo de los fondos. “Para otorgar un crédito en general, sea de corto o largo plazo, se necesita un deudor con capacidad de pago y ganas de trabajar”, indica.
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