Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
El gobierno de Costa Rica podría iniciar un nuevo conflicto diplomático con Nicaragua sin que la mandataria Laura Chinchilla esté enterada, esta vez ante la anuencia del presidente Daniel Ortega de brindar un posible asilo político a Muamar Gadafi, si fuera el caso.
El canciller en ejercicio, Carlos Roverssi, reconoció que el interés de su país de interceder para que Ortega desista de la posibilidad, es una decisión «técnica» de la cancillería que no fue consultada con Chinchilla, a pesar de lo delicado del tema.
«Es una decisión de la cancillería. Quien está de canciller en este momento soy yo (…). Esto ha sido consensuado con todo el equipo técnico de política exterior de la cancillería, lo hemos consensuado en la cancillería y asumimos la responsabilidad de la posición que hemos dado», declaró Roverssi al programa radial Nuestra Voz.
La Cancillería costarricense también ha exhortado a países de la región para que pidan a Nicaragua desista del eventual asilo, por «razones de seguridad», y Roverssi añadió que oficializará la propuesta por medio de notas diplomáticas tanto a Nicaragua como a Centroamérica.
«La verdad es que yo no he hablado con la presidenta del tema, es una decisión de la cancillería, nosotros manejamos la política exterior (…).
En este caso no hemos hablado con la presidenta, estoy fuera del país, no he podido conversado con la presidenta pero eso es una decisión de política exterior técnica del Ministerio de Relaciones Exteriores y es nuestra responsabilidad», añadió».
La postura de Roverssi generó la crítica de la periodista que lo entrevistaba, Amelia Rueda, de un analista y de muchos costarricenses en redes sociales; porque aducen que más allá de estar de acuerdo o no con la posible presencia de Gadafi en Nicaragua; es un tema que de ser consensuado no solo con la mandataria, sino con el Consejo de Gobierno y Seguridad.
«Es una decisión (la de Roverssi) súper política. No hay ninguna duda que en una decisión tan compleja con Nicaragua, tiene que asumirse con el gobierno», declaró el analista Luis Guillermo Solís.
El analista añadió que por la naturaleza del tema por estar involucrado un país con el que Costa Rica tiene un litigio fronterizo, en este caso Nicaragua, «asumir una posición como esta, me parece sumamente riesgoso».
«Se consulta con la jefe del estado», sugirió Solía, quien dice que este tipo de decisiones afecta aún más las relaciones con Nicaragua.