CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Fernando José Ruiz Sánchez, de 14 años, falleció la madrugada de ayer debido a una bala desperdigada que lo impactó al momento que dormía.
Especialistas en balística y trazología se encargaron la tarde de ayer de inspeccionar el dormitorio y el cielo raso del sitio donde descansaba el estudiante del tercer año de secundaria del Instituto Nacional Miguel Ángel Ortez y Guillén (Inmaog).
El dictamen del doctor forense Róger Pereira Umaña indica que el disparo fue en el lateral izquierdo del cuello.
La víctima gritó mamá, fue cuando Concepción Sánchez acudió de inmediato y pensó que su vástago tenía una pesadilla, pero notó que sangraba de la boca, nariz y cuello.
LLEGÓ SIN VIDA AL HOSPITAL
Fue al llegar al hospital Materno Infantil Mauricio Abdala, donde llegó sin vida, que mediante una radiografía descubrieron el proyectil.
El forense informó que trasladaron el cadáver a la morgue del hospital España, donde extrajeron una bala de arma corta, aparentemente superior a calibre 38.
El incidente es investigado puesto que en la vivienda no fue hallada arma alguna y según familiares del menor no poseen ninguna.
“Anoche vimos juntos el juego de grandes ligas con Boston, luego lo mandé a traer la leche porque se va temprano a clases, se acostó después de las 8:30 de la noche, no oí nada de ruido solo cuando me llamó”, refirió doña Concepción.
En la vivienda duermen cuatro personas, la sala dormitorio del jovencito está en el centro.
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