Los Ángeles/EE. UU./EFE
Muchos estarían encantados de tener como vecino a Colin Farrell, pero la cosa cambia si, como ocurre en la nueva versión de Fright Night , de estreno este viernes en Estados Unidos, su sensual apariencia humana esconde a un vampiro implacable e insaciable.
Farrell está de vuelta en Hollywood. Tras varios años rodando títulos independientes como In Bruges (2008), Triage (2009) u Ondine (2009), hace poco disfrutó del éxito con la disparatada Horrible Bosses y ahora regresa con una cinta de terror trufada de elementos cómicos.
NADA ROMÁNTICO
Su vampiro, Jerry, no juega en la misma liga que los de Twilight . Ni siquiera es la sombra del personaje al que dio vida Chris Sarandon en la original Fright Night (1985). Aquel era encantador y carismático; el de Farrell, un auténtico depredador.
“Me encanta el trabajo que hizo Chris Sarandon”, admitió el actor, de 35 años. Precisamente Sarandon dio el visto bueno al proyecto e incluso se animó a participar en una escena como guiño a los fans. “Aquello fue una bendición; le gustó el guión, le pareció muy divertido y quiso formar parte de ello”, apuntó Farrell.
“Me lo pasé increíblemente bien. Creo que mi vampiro siente una fascinación enferma por los humanos. Es algo parecido a cómo mira un niño pequeño a una mariposa antes de arrancarle las alas”, declaró el intérprete, que no bebe una gota de alcohol desde que hace seis años plantara cara a su adicción.
Parte de culpa de esa decisión la tienen sus hijos: James, de 7 años, y Henry, quien en septiembre cumplirá 2. El camino al que se dirigía su futuro como actor, también.
“Al comienzo de la carrera de un actor no existen las opciones”, reflexionó. Vas a muchas audiciones y simplemente esperas una respuesta. Así me ganaba la vida, pero ahora sé que soy un afortunado. Tuve suerte muy pronto y desde hace años he podido elegir lo que quería hacer”, comentó.
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