“Where are you from?” (de dónde eres?) me preguntó con cierta candidez. Le dije de Nicaragua. Entonces me extendió su mano y agregó: ¡ah, estás aquí por Vicente Padilla!
Me sentí especial. Jim Thome recién salía de una caja de bateo y se detuvo a saludarme. Luego vi que lo hizo con el de seguridad en la entrada al clubhouse de los Filis. Lo llamó por su nombre, preguntó por su familia y si estaba mejor de su adolorida rodilla.
Comprendí que Thome hacía sentirse especial a todos a su alrededor. Quizá porque nunca se sintió el centro, a pesar que ejercía un indiscutido liderazgo en los Filis. Había entendido que el liderazgo está en función de los demás, no de uno mismo.
La noche que arribó a 600 jonrones (el lunes ante Detroit) tampoco estuvo en el centro de los titulares. Y no porque no lo mereciera, sino porque no se ha sido justo con él. Es el bateador de 600 cuadrangulares más subestimado de la historia. Al menos hasta el momento.
Pero Thome no podrá ser acusado de inclinación excesiva hacia las copa como Babe Ruth, no será señalado de conflictivo como Barry Bonds y menos de usar esteroides como Sammy Sosa, tres miembros del club de artilleros de 600 jonrones, que fueron muy promocionados.
Nacido en Peoria, Illinois hace 40 años, Thome fue escogido por Cleveland en la ronda 13 del sorteo del beisbol amateur de 1989. Debutó en 1991 y fue parte del renacer de los Indios en 1994, cuando incluso Denis Martínez se unió a la tribu, que se quitó de encima la mediocridad que acarreaba.
A partir de entonces, Thome coleccionó nueve campañas seguidas con al menos 30 jonrones y ocho de 100 o más impulsadas. Y c
uando pasó a los Filis en 2003, acumuló más de 40 estacazos en sus primeras dos temporadas, antes de salir por una lesión, la que por cierto, abrió espacio al joven Ryan Howard.
Thome tenía cláusula de no cambio, pero dio a los Filis la libertad de canjearlo debido a Howard. Y de acuerdo a Jason Starks de ESPN, pidió a los Filis que de ser posible lo enviaran a Chicago. No por comodidad, sino porque quería ayudar a su padre a lidiar con la muerte de su madre semanas atrás.
Reducir a Thome al papel de bateador de jonrones, no sería lo más justo.
Este es un tipo especial.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B