Edgard Rodríguez C.
Qué primer tiempo más eléctrico ese del Real Madrid ante el Barcelona el domingo, en el duelo de ida de la Supercopa.
La tropa merengue fue agresiva, firme e intimidante ante un Barcelona acorralado y sin el balón. Fue una media hora de pesadilla para la tropa de Guardiola, que parecía empantanada ante el empuje de los de Mourinho.
El portugués adelantó sus líneas y movió a su tropa en bloque. Y era tanto el acoso, que el gol se volvió inminente. Y cuando llegó fue de gran manufactura, con pierna cambiada de parte de Ozil, habilitado por Benzema.
Pero de pronto algo cambió. La agresividad en el juego se volvió física y el Barcelona, acostumbrado a tocar y tocar pacientemente a la espera el momento para la estocada, no calentó el balón cuando lo tuvo e hizo daño.
Para entonces, el Real Madrid era ya un equipo sin ritmo y empeñado en prevalecer a base de fondo físico, más que de futbol. Y el Barcelona, ya tenía el balón y la ventaja en el marcador, el que luego acabó nivelado, dejando diversas lecturas.
Sin duda el Madrid dejó una mejor impresión y debió ganar con claridad, considerando las oportunidades creadas, y aunque al final el Barcelona se fue del Bernabéu con un empate, que le es favorable, es natural pensar que habrá pocas variantes mañana.
El Madrid debe volver a apostar a su táctica de presionar y marcar temprano para ver si es posible sacar de ritmo a un equipo equilibrado como el Barcelona, al que no se puede dejar salir con balón, pero quizá la presión inicie ahora desde el medio campo.
Hay interés por descubrir las modificaciones en la alineación hoy. Se espera que Piqué y Busquets estén incorporados desde el principio por el Barsa, que además, podría echar mano del recién llegado Cesc Fábregas. El Madrid podría ir igual solo que con pequeños retoques.
Hoy podríamos volver a ver un partido agitado, intenso y agresivo por parte del Madrid, que sin embargo, ahora sabe que para imponerse a un equipo con tanto oficio como el Barcelona no basta con dominar treinta minutos.
El Barcelona por su lado, tratará de restituir su imagen ante su público, tras una presentación difusa en el Bernabéu, en la que no obstante, sacó un valioso empate.
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