Everth Cabrera estaba demostrando en Triple A que pertenece a las Grandes Ligas y los Padres de San Diego estaban de acuerdo haciéndole saber que subiría pronto, pero en lugar de estar atrapando roletazos en el Petco Park, está a la espera de una posible visita a la sala de cirugía para corregir un problema en su hombro.
“Me tiré de manos en segunda base y sentí que se me salió el hombro”, relata Cabrera recordando el amargo momento que pasó el 2 de agosto reciente en Salt Lake City, cuando trataba de robar una almohadilla.
- Everth Cabrera estaba entusiasmado con la idea de jugar con la Selección Nacional en el Mundial de Panamá.
Sobre su clara mejoría como bateador, dice que jugar en México le ayudó mucho y que el coach de bateo de los Padres de Tucson, Bob Skube, ha sido muy incidente.
[/doap_box]
Desde entonces está en la lista de lesionados y si hoy le dicen que no es necesaria la cirugía, de cualquier modo estará en reposo por lo menos dos semanas más, así que volvería hasta septiembre para los últimos cuatro juegos de la campaña.
“Me estoy preparando mentalmente para el año que viene. Me sentía en mi mejor momento, sobre todo como bateador, que fue mi mayor dificultad el año pasado, pero las cosas pasan por alguna razón y esto me va a hacer más fuerte”, señala el nandaimeño, quien es un eterno optimista.
Si no va al quirófano, Cabrera desea jugar en la pelota del Caribe, específicamente en República Dominicana. “Mi primera opción sería volver a México, pero haría todo lo posible por ir a Dominicana porque la liga es más fuerte y más ojos estarían sobre mí”.
Dependiendo del tipo de operación que necesite, así será el proceso de recuperación. El mejor escenario es regresar en diciembre, en caso contrario volvería al campo hasta el spring training del próximo año, o sea en febrero.
“No me siento desmoralizado, sigo batallando todos los días”, insiste el primer short stop nica en la historia de las Ligas Mayores.
Las lesiones no han dejado en paz a Cabrera desde su debut en el Big Show en el 2009. Se ha quebrado las dos manos, el año pasado convivió con un tirón muscular que disminuyó su principal elemento, la agresividad, y ahora surge una lesión en el hombro.
No obstante, el superar dificultades ha sido la especialidad de este pequeño guerrero.

Ver en la versión impresa las páginas: 1 B