Con tantas barrigas vacías es imposible que en los hogares nicaragüenses haya corazones contentos, pues los bajos salarios no pueden cubrir el costo de la canasta básica completa.
La falta de sintonía entre los precios y los salarios está obligando a las personas a omitir costumbres como la sopa dominguera, que poco a poco se ausenta de las mesas para dar paso al arroz y los frijoles.
“Ahorita una sopa nos sale carísima, porque ni en el (mercado) Oriental están baratas las verduras”, aseguró Escarleth Abel, madre de una familia de cuatro miembros.
Con su bajo salario y el de su esposo solo pueden sufragar los gastos de una quincena, lo que les limita la variedad en el menú. “Consumimos carne o pollo dos veces a la semana como máximo”, planteó Abel.
El precio de la canasta básica de 53 productos se cotiza ya en 9,584.44 córdobas.
SIN REFRESCO
Muchas veces, la comida de esta familia es acompañada por agua helada. El bolsillo de Abel resiente los precios de frutas como las naranjas o limones.
La situación no es diferente en el hogar de Jessica Escobar, una ama de casa a cargo de una familia de cuatro miembros, donde solo su marido trabaja.
“Se compra lo de la semana y en muy raras ocasiones comemos bastimento, el plátano está caro”, dice Escobar.
En un recorrido por los distintos mercados de la capital, LA PRENSA constató que hortalizas como las chiltomas, zanahorias y tomates sufrieron un incremento significativo.
Al parecer esta semana las ensaladas no se verán en el almuerzo o cena de las familias nicaragüenses, pues la docena de tomates se cotizan a 40 córdobas y las zanahoria entre 60 y 80 córdobas.
Asimismo, la docena de chiltoma se encuentra a entre 30 y 40 córdobas. La única explicación que dan los comerciantes es que esta alza se debe al período lluvioso.
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