Los más de 65 mil nicaragüenses que operan las máquinas de las empresas textileras del régimen de zonas francas, desde aquellos que cortan la tela hasta los que se encargan de planchar las prendas, impulsan el dinamismo del sector al elaborar más y mejores productos.
A ello se le suma la entrada en operaciones de nuevas empresas que fabrican uniformes y también prendas para bebés, así como la sostenida demanda del mercado de Estados Unidos —el principal cliente de Nicaragua— y la competitividad del sector textilero nicaragüense frente al resto de Centroamérica y de naciones de Asia.
El secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas en Nicaragua, Álvaro Baltodano, en declaraciones a LA PRENSA detalla que a junio las exportaciones acumuladas del sector textil alcanzaron 587.15 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 27.29 por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado.
Un reporte del Departamento de Comercio de Estados Unidos confirma que efectivamente entre los países que integran el tratado de libre comercio DR-Cafta, Nicaragua es el que registra el mayor crecimiento del valor de las exportaciones textiles hacia la primera economía del mundo, en este caso del 27.29 por ciento.
- Schmidt Irmãos, empresa productora de calzado para damas y que es la primera inversión industrial de capital brasileño en Nicaragua, apuesta a elevar la creación de empleos, probablemente a 5,000.
Siete meses después, hacia febrero de 2011, cerca de 2,700 nicaragüenses laboraban en esta empresa. Hasta la fecha ha invertido alrededor de 25 millones de dólares y hasta junio de 2011 laboraban más de 4,000 personas, precisó ProNicaragua, la agencia gubernamental de promoción de inversiones en una declaración por correo electrónico a LA PRENSA.
El secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas en Nicaragua, Álvaro Baltodano, confirma que la empresa apuesta a aumentar la generación de empleos.
La compañía exporta zapato de lujos hacia Estados Unidos y Europa, señala.
La producción de la compañía ronda los 10,000 pares de zapatos al día, con perspectivas al alza.
Aunque no precisó nombres, Baltodano asegura que hay otras empresas fabricantes de zapatos interesadas en invertir en Nicaragua, con lo cual el régimen de las zonas francas que concentra empresas textileras principalmente se estaría diversificando más.
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Le siguen Honduras y El Salvador, y más atrás Guatemala y República Dominicana, mientras que Costa Rica reporta una caída.
MAYOR PRODUCCIÓN
Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de la Confección (Anitec), añade que desde el punto de vista de los volúmenes el crecimiento a junio es de 202.8 millones de metros cuadrados equivalentes (unidad de medida para prendas de vestir), lo que representa un alza del 22.2 por ciento con respecto a junio del pasado año.

Estos resultados le permiten a Baltodano —también delegado presidencial para las inversiones— estimar que las divisas que aportarán las empresas textileras este año superarán los 1,200 millones de dólares, frente a los 1,018 millones del 2010.
Para García, los resultados a junio “son los primeros indicios que el sector textil se está recuperando”, porque añade que “si bien es cierto que nos está yendo muy bien, diría que nos estamos recuperando luego de salir de la crisis de 2009 (económica y financiera mundial) y nivelarnos”.
García estima, en ese sentido, que si el ritmo de crecimiento se mantiene en lo que resta del presente año, las exportaciones textileras del país llegarán incluso a 1,300 millones de dólares.
“Tenemos un ambiente de seguridad bastante propicio (en comparación con el resto de Centroamérica), buenas relaciones laborales y un mejor ambiente de competitividad superior al de otros países de Asia, lo que está haciendo que muchos contratos se muevan hacia la región centroamericana y en particular hacia Nicaragua”, argumenta al ser consultado por LA PRENSA.
LOS QUE SUBEN YLOS QUE BAJAN
Según un reporte de Anitec, entre los productos exportados que alcanzaron un crecimiento durante el primer semestre de 2011 sobresalen camisones y chaquetas de algodón, tejidos de punto, pijamas y ropa de dormir.
Igualmente vestidos, prendas para bebé, faldas y pantalones, todos de fibra sintética, entre otros.

En el otro extremo, es decir entre los productos que registraron una caída, están las camisas y blusas de punto de algodón para mujeres y niñas, así como vestidos y faldas de algodón, chaquetas de fibras sintéticas y abrigos.
Y si el sector textil sigue en la senda del crecimiento, al final del año habrá poco más de 80 mil personas laborando en el mismo.
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