Las autoridades ofrecían unos 400 mil dólares por la captura de Óscar García Montoya, presentado ayer ante los medios. LA PRENSA/AFP/MARIO VAZQUEZ

Cae sicario mexicano acusado de 900 asesinatos

Óscar Oswaldo García Montoya, alias “El Compayito”, y jefe del grupo de sicarios “La Mano con Ojos”, fue detenido ayer por policías de este país, informó la fiscalía, que reveló que el capturado está acusado de al menos 900 asesinatos, fue miembro de la Marina de Guerra, y entrenado por kaibiles, fuerza élite del ejército de Guatemala.

MÉXICO/AFP

Óscar Oswaldo García Montoya, alias “El Compayito”, y jefe del grupo de sicarios “La Mano con Ojos”, fue detenido ayer por policías de este país, informó la fiscalía, que reveló que el capturado está acusado de al menos 900 asesinatos, fue miembro de la Marina de Guerra, y entrenado por kaibiles, fuerza élite del ejército de Guatemala.

García, de 36 años, fue detenido por policías del Estado de México, que rodea a la capital, en un operativo realizado en un sector del sur de la ciudad, informó la fiscalía estatal.

“En las primeras declaraciones que se han podido recabar, ‘El Compayito’, también llamado ‘La Mano con Ojos’, reconoció haber participado personalmente en 300 ejecuciones y ordenar otras 600 a los miembros de su organización”, según el procurador estatal Alfredo Castillo.

Al detenido se le relaciona con grupos como el cártel de los hermanos Beltrán Leyva y el grupo del narcotraficante estadounidense Édgar Valdez Villarreal, alias ‘La Barbie’, detenido en agosto de 2010.

En sus primeras declaraciones, el detenido —según señaló el fiscal Castillo a la prensa—, admitió que era el encargado de distribuir droga en municipios metropolitanos del Estado de México y en algunas zonas de la capital mexicana.

“El Compayito” es originario de Sinaloa, el Estado del noroeste de México de donde son oriundos varios importantes capos del narcotráfico, entre ellos Joaquín “El Chapo” Guzmán, considerado el más poderoso jefe mafioso.

El detenido, según el fiscal Castillo, se sumó a las filas del crimen organizado en 2002, reclutado por el cártel de los Beltrán Leyva, como sicario, en medio de la disputa de esa organización contra La Familia, que actúa principalmente en Michoacán (oeste) y Guerrero (sur).

Durante la detención de este presunto jefe de sicarios fueron allanadas al menos tres viviendas de la zona sur de la capital mexicana, entre ellas la del poeta Efraín Bartolomé, quien hizo una denuncia pública. La fiscalía se disculpó y aseguró que pagaría cualquier daño.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí