Taller del Maestro

La mayoría de las personas en uno u otro momento de nuestras vidas, por periodos de diferente duración, hemos experimentado situaciones difíciles que se expresan en una deteriorada calidad de vida y nos sentimos empantanados, frenados, cautivos, no vemos la luz al final de túnel y en esas circunstancias tendemos a perder la paz, el gozo y a desembocar en estados depresivos, hasta de amargura que atentan contra la felicidad que Dios quiere que disfrutemos.

La mayoría de las personas en uno u otro momento de nuestras vidas, por periodos de diferente duración, hemos experimentado situaciones difíciles que se expresan en una deteriorada calidad de vida y nos sentimos empantanados, frenados, cautivos, no vemos la luz al final de túnel y en esas circunstancias tendemos a perder la paz, el gozo y a desembocar en estados depresivos, hasta de amargura que atentan contra la felicidad que Dios quiere que disfrutemos.

¿Tiene hoy usted sensación de estar empantanado, cautivo, que está viviendo una situación que le parece que no va a salir de ella?

Le tenemos buenas noticias, hay esperanzas, se puede salir de esa situación, para ello, lo primero es tomarse de la mano de Cristo Jesús, es pedirle a Jesús que gobierne su vida, que usted quiere ser instrumento de su voluntad santa, que usted ha tomado la decisión de rendirse a su señorío.

En segundo lugar, es necesario que usted active su fe y se ponga en movimiento, la fe sin obras es muerta, la fe sin acción no es fe, hay que iniciar la batalla por la renovación de estilos de vida, para mejorar la actual calidad de vida.

Mejorar nuestra calidad de vida depende de nosotros, la mejoría está en nuestro ser interior, por ello es imprescindible abordar nuestros patrones de pensamiento, enfocarnos en nosotros y no andar buscando culpables de las dificultades que enfrentamos.

Si no le está yendo bien en el trabajo, en los negocios, en su relación de pareja, en la relación con los hijos, en la salud, en el deporte, etc… Busque causas en sus comportamientos, aplicando la ley natural: “Toda acción tiene una reacción”.

Pregúntese: ¿Qué estoy haciendo mal? Revísese, el o las causas de sus dificultades las encontrará en su ser interior no en su entorno.

Tenga siempre presente que los cambios en su vida no le suceden a usted… Ellos vienen de usted.

Pongan atención, no hay tiempo que perder, llénese de humildad y valor e inicie una vida con estilos de triunfador, que le llevarán por la ruta del éxito.

No más motivación intermitente, es el momento que actúe como un(a) generador(a) de cambios para su propia vida. Usted puede cambiar el rumbo de su vida, dispónganse, usted todo lo puede en Cristo que le fortalece.

Queremos saber de ustedes. Les invitamos a escribirnos al correo [email protected] y a escuchar el programa El Taller del Maestro , los domingos a las 5:00 de la tarde en Radio Maranatha 103.5 FM.

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