Con más de 10 millones de puntos de acceso Wi-Fi pagos o gratuitos alrededor del mundo, es decir casi dos accesos por cada habitante de Nicaragua, los usuarios pueden conectarse a Internet desde casi cualquier lugar, desde plazas, centros comerciales, hasta aeropuertos.
Sin embargo, es importante tomar conciencia de los riesgos que representan este tipo de conexiones para la seguridad de la información.
De acuerdo a los descubrimientos de Online Security Brand Tracker, un proyecto global de investigación encargado por ESET y desarrollado por InSites Consulting entre abril y mayo de este año, casi la mitad de los usuarios de Internet alrededor del mundo se conectan a Internet por medio de dispositivos portátiles.
Las computadoras portátiles son las más populares, con el 41 por ciento de los resultados, seguidas en segundo lugar por las netbooks (ultraportátiles económicas), los smartphones (teléfonos móviles que ofrecen más funciones que un teléfono celular) y las computadoras personas en tabletas, entre otros.
“Utilizar una conexión gratis en un lugar que no frecuentamos, como un aeropuerto, puede parecer un modo eficaz de resolver tareas diarias cuando contamos con poco tiempo para buscar alternativas más seguras. Sin embargo, puede tener un alto costo: las credenciales de acceso y el tráfico de la red puede ser espiado y capturado y la información que está siendo transmitida, robada”, aseguró Cameron Camp, investigador de ESET, en un reporte enviado a LA PRENSA.
LAS PRINCIPALES
Entre las amenazas informáticas que puede propagarse por medio de una conexión Wi-Fi sobresalen los Sniffing: software o hardware que puede capturar y guardar el tráfico de una red. También la fuga de información: los cibercriminales pueden modificar el tráfico de la red de modo de obtener datos confidenciales, como credenciales bancarias.
Es fundamental asegurarse que el envío de datos se realice por medio de conexiones de protocolo seguro como https. También es recomendable utilizar una red privada virtual (VPN, del inglés Virtual Private Network) de modo que los datos circulen de manera cifrada y el atacante no pueda tener acceso a los mismos.
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