LONDRES/AFP
Nuevos disturbios estallaron ayer por cuarto día consecutivo en el Reino Unido.
Manchester, en el noroeste del país, era la ciudad más afectada por la violencia. El jefe adjunto de la policía local, Garry Shewan, habló de “una violencia y una criminalidad gratuitas a una escala nunca antes vista” desde que entró a comienzo de los años 1980.
Hacia la medianoche, la policía había detenido a unas cincuenta personas en esa ciudad. Cientos de jóvenes encapuchados se enfrentaron a la policía antidisturbios, sembrando el caos en el centro de Manchester, rompiendo escaparates, saqueando e incendiando tiendas y lanzando proyectiles a los agentes.
“Hemos sido atacados varias veces”, declaró a la BBC Glen Barkworth, gerente del principal centro comercial de Manchester.
En West Bromwich y Wolverhampton, localidades cercanas a Birmingham, centenares de personas parapetadas lanzaron proyectiles contra las fuerzas de seguridad, incendiaron vehículos y saquearon tiendas, según la policía y la BBC.
En Nottingham (centro), una comisaría fue incendiada ayer con cocteles molotov, aunque nadie resultó herido. Según la policía, “al menos ocho personas fueron detenidas”.
Desde el inicio de los disturbios, el sábado por la noche en el norte de Londres, los revoltosos han tomado a la policía como objetivo y 111 agentes resultaron heridos.
Ayer, no se produjeron incidentes en Londres, donde la presencia policial pasó de 6,000 a 16,000 agentes. Sin embargo, la tensión era palpable: los comerciantes cerraron sus negocios por la tarde, especialmente en el barrio de Camden, donde la policía patrullaba para evitar nuevos disturbios.
El primer ministro David Cameron, que regresó de sus vacaciones en Italia, expresó que “la gente no debe dudar de que haremos todo lo necesario para restaurar el orden en las calles”.
UN MUERTO Y 685 DETENIDOS
Un hombre de 26 años, herido de bala en los incidentes en Londres el lunes por la noche, falleció por la gravedad de las lesiones, informó la policía.
Desde el inicio de los disturbios, han sido detenidas 685 personas por su presunta implicación en los actos vandálicos.
Los incidentes se originaron tras una manifestación de familiares de Mark Duggan, de 29 años y padre de cuatro hijos, que falleció en circunstancias aún no aclaradas por disparos de la policía cuando iba a ser detenido.
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