Preocupación. Es lo que comparten economistas en Nicaragua, ante las mayores probabilidades de que Estados Unidos entre en una crisis y, como consecuencia, se repita una recesión mundial.
Este panorama negativo es una amenaza al crecimiento económico de Nicaragua, coinciden expertos consultados por LA PRENSA.
Mario Arana, exministro de Hacienda y ex presidente del Banco Central, analiza que de no encontrar los políticos en Estados Unidos una pronta salida a los problemas que agobian la debilitada economía de esa nación, hay un “peligro de que se caiga en una nueva recesión”.
“Creo que estamos en una situación potencialmente complicada. Las últimas dos semanas las caída de las acciones de las bolsas (de los mercados mundiales) reflejan la percepción de que la economía puede estar más recesiva de lo que se pensaba”, dijo.
Los mercados mundiales reportaron caídas ayer a niveles de 2008, cuando se registró la crisis pasada. Las reacciones se deben a la rebaja en la calificación crediticia de la deuda del gobierno de Barack Obama.
“En las circunstancias en que están sí podría suceder eso, una nueva recesión mundial”, considera Arana.
El exfuncionario público estima que debe esperarse que se logre un acuerdo en EE. UU. y Europa, donde igual hay serios problemas, y “recuperen la credibilidad en la capacidad de llegar a un entendimiento de solución que sea sostenible”.
[/doap_box]
El economista Adolfo Acevedo, comparte las previsiones. Asegura que “si se desata una nueva recesión mundial será mucho mas difícil salir de ella, porque ahora no existe el espacio para implementar los esquemas de estímulo fiscal (políticas contracíclicas) que sacaron a la economía mundial de la recesión de 2008-2009”.
EFECTO DOMINÓ PARA NICARAGUA
Arana y Acevedo advierten que de complicarse EE. UU., esto tendría un efecto dominó para Nicaragua, al ser ese su principal mercado para las exportaciones.
“El problema de este asunto fiscal de la deuda norteamericana, lo que significa, es que le va a costar más al Gobierno de Estados Unidos de conseguir plata (para pagar sus deudas) a menos que pague una tasa de interés más alta”, explica Arana.
Añade que eso va a forzar a que se eleven las tasas de interés de los créditos de vivienda, compras de automóviles, y en general eso podría crear tendencias recesivas, causando que el consumo en Estados Unidos tenga la tendencia a disminuir.
Dicen los economistas que como impacto inmediato a una desaceleración del consumo entre los estadounidenses, la demanda de productos exportados desde Nicaragua disminuiría, así como de otras partes.
“Si la demanda mundial es menor nosotros seremos afectados. Tenés la posibilidad de que la actividad económica en Nicaragua sea realmente afectada por lo que pueda ocurrir”, consideró Arana.

LO QUE GOLPEE A VENEZUELA GOLPEARÁ AQUÍ
Acevedo dice que una nueva recesión mundial terminaría “golpeando” a Nicaragua también por los efectos que pudiera tener sobre Venezuela.
“Venezuela en particular es altamente vulnerable, como lo mostró la última crisis, porque depende desproporcionadamente de las exportaciones de petróleo, y lo que le pase a Venezuela afectaría tarde o temprano a Nicaragua”, asegura Acevedo.
Arana y Acevedo recomiendan al Gobierno y a los empresarios no tomar a la ligera la nueva amenaza.
Piden que estén atentos al desarrollo de las decisiones que se tomen en EE. UU. y Europa, para saber tomar acciones que les permitan responder a nivel interno y poder enfrentar un nuevo golpe económico.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,6 A