CORRESPONSAL/MADRIZ
El cargamento de 900 sacos de papas que era trasladado ilegalmente en el interior del contenedor, fue incinerado por autoridades de Cuarentena del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) y del Ministerio de Salud (Minsa) de Madriz.
Las papas fueron descubiertas el pasado miércoles cuando el contenedor en el que fueron escondidas se encontraba aparcado cerca de las oficinas de Aduana de El Espino, Madriz.
Los sacos fueron trasladados en la misma rastra a una zona de la comunidad de Cacaulí, en el municipio de Somoto y tras ser incineradas fueron enterradas en un hueco de tres metros de profundidad.
En la guía del cargamento se describía que la mercadería que se llevaba eran colchones para camas matrimoniales.
Belinda Inés Olivas Paz, coordinadora del programa de Cuarentena del Magfor en Madriz, explicó que se decidió quemar las papas porque representaban un peligro para la salud de quienes decidieran consumirlas, debido a que no tenían registro sanitario del país de procedencia, Guatemala.
INTENTAN SACAR LA PAPA
El inspector policial, Carlos Centeno, oficial de drogas del puesto fronterizo El Espino, reveló que quien conducía el furgón era el guatemalteco Freddy del Pilar Salgado Blandón.
Señaló que hasta la fecha no se ha detenido a nadie y que el cabezal con su respectiva rastra continuará retenido y podrían ser decomisado y subastado.
La mañana de ayer habitantes de la comunidad de Cacaulí, donde se incineró y enterró la papa, dijeron que varias mujeres habían ingresado a la zona con claras intenciones de extraer el producto, por lo que temían que fuera comercializarlo en el mercado local.
Debido a esta situación la policía de Somoto estaba atenta a cualquier acción e investigaban el caso.
Algunas personas cuestionaron que el producto haya sido enterrado en esa comunidad, cuando bien se pudo haber llevado al basurero municipal, ya que en ese lugar existen guardas de seguridad que vigilan el sitio.
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