Hacer negocios con Alba Infraestructura (uno de los tentáculos del Grupo Alba), es un dolor de cabeza para aquellos pequeños contratistas que no cuentan con el respaldo de un gran capital, debido a los incumplimientos de los contratos firmados y supuestos abusos de parte de esta empresa.
LA PRENSA contactó a fuentes vinculadas con proyectos que ejecuta Alba Infraestructura en Managua, quienes revelaron arbitrariedades que esta empresa comete con quienes subcontrata. “Los contratistas están temerosos. Dicen que han sido advertidos de que si denuncian públicamente estos abusos, no volverán a poner un ladrillo en este país”, dijo una de las fuentes.
Alba Infraestructura no es una empresa formal. En los contratos que firma no se establecen los datos generales de la empresa, establecidos por ley.
Tampoco está inscrita en el Registro Mercantil de Managua. La única referencia que pone en los contratos es un número de certificación, como instancia vinculada a la Caja Rural Nacional (Caruna), la cooperativa que funciona como un banco paraestatal.
Tampoco está inscrita en el Registro Mercantil de Managua. La única referencia que pone en los contratos es un número de certificación, como instancia vinculada a la Caja Rural Nacional (Caruna), la cooperativa que funciona como un banco paraestatal.
Caruna canaliza un porcentaje de la factura del petróleo venezolano que se paga a Albanisa, para ser usado discrecionalmente y sin control por el gobierno del presidente Daniel Ortega. Es un misterio a cuanto alcanzan sus activos financieros.
Las autoridades de Caruna evadieron responder sobre estas denuncias, cuando fueron abordadas por LA PRENSA durante un encuentro de cooperativas a nivel nacional realizado en un hotel capitalino.
ALBA INFRAESTRUCTURA COBRA EL “FAVOR”
Los contratistas tienen que negociar sus pagos en la sede de Caruna, aunque no queda claro en el organigrama de este banco paraestatal a qué división o instancia estaría adscrita Alba-Infraestructura.
Otra irregularidad en los contratos que suscribe Alba-Infraestructura es que les quita el 1.5 por ciento del monto del proyecto a las pequeñas empresas contratadas, solo por el hecho de haberles dado esa oportunidad de trabajo.
Este cobro se adjunta en un recibo que se entrega cuando se dan los desembolsos, pero no está establecido en los contratos firmados. En estos pagos ya se incorpora esta particular “retención”.
REDUCCIONES ARBITRARIAS
Asimismo, otro problema que enfrentan los contratistas son las disminuciones arbitrarias de los presupuestos que hace Alba-Infraestructura de los contratos ya firmados. “Solo llegan y te dicen que los costos son demasiados y sin justificación técnica alguna, pues vienen y de un solo te desmoronan el monto que ellos mismos ya habían aceptado”, explicó uno de las contratistas.
Estas reducciones pueden alcanzar hasta un 40 por ciento de lo establecido en el contrato original, prácticamente dejando sin margen de ganancias a los contratistas.
Igual que las “retenciones”, estas reducciones tampoco están establecidos en los contratos firmados con Alba-Infraestructura. “Uno las termina aceptando porque ya ni modo, aunque sea tenés que sacar los costos del proyecto”.
Según los afectados, este tipo de marrullería supuestamente solo las hacen con los pequeños contratistas, que normalmente son militantes del Frente Sandinista o miembros de la Juventud Sandinista.
CAMBIOS UNILATERALES
LA PRENSA tuvo acceso a una de los contratos que Alba-Infraestructura firma con los contratistas minoritarios, y es evidente el claro “arribismo” de la empresa con aquellos a quienes contrata.
La cláusula décima primera referida a las modificaciones del contrato establece que solamente Alba-Infraestructura podrá modificar o cambiar en cualquiera de las partes o términos del contrato, incluyendo cambios en el alcance de las obras o que involucran costos adicionales.
“Cualquier modificación que ocasione reducción de costos será en beneficio del contratante (Alba-Infraestructura) y no podrá ser objeto de negociación antes, durante o después de la ejecución”, reza la parte final de la cláusula.
“Es un contrato de que si te corrés te tiro, si te quedas te mato”, agregó una de las fuentes consultadas.
FUNCIONARIO DE CARUNA EVADE
LA PRENSA buscó a Manuel Aburto, presidente de Caruna, durante la realización del VIII Foro de Cooperativas realizado en el Hotel Intercontinental. Este se mostró poco interesado en responder las preguntas referidas al vínculo entre Alba-Infraestructura y Caruna e insistía en generalidades de los aportes del banco paraestatal a la economía del país, además de contradecirse en el vínculo que tienen con esta empresa del Alba.
“Nosotros somos especialistas en créditos agrícolas, pecuarios, agroindustriales, créditos de transformación de materia prima, de pesca, de transporte, pequeña empresa urbana. Ayudamos al gobierno gracias al Alba con programas como bonos para Una Casa Mejor, Las Casas para el Pueblo, acopio de granos básicos. De los fondos que tenemos dispuestos para apoyar los programas de gobierno tenemos una cartera en Caruna de más de 100 millones de dólares”, respondió primeramente.
:::¿Pero cuál es el vínculo concreto que tienen con Alba-Infraestructura o proyectos de construcción?
“No, nosotros lo que tenemos son programas de créditos. Apoyamos a la agricultura, a la ganadería, a la agroindustria, pequeña empresa urbana, pequeña empresa rural, mujeres rurales, comercio, granos básicos” repitió de forma evasiva.
:::¿Ustedes trabajan directamente con Alba-Infraestructura?
“Sí, trabajamos bien con Alba Infraestructura… con permiso…”, dijo Aburto, sin terminar de responder todas las preguntas, y aclarar las denuncias sobre esa extraña situación entre una cooperativa de crédito y una empresa de construcción.
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