A los pobladores de las comarcas de Managua no les llega ni el eco de las promesas de un mejor servicio de transporte, porque en esas zonas ni siquiera hay buses que circulen.
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- El Irtramma inició un proceso de “modernización” del transporte. Francisco Alvarado, director de la institución reguladora del transporte en Managua, se refirió a un “acortamiento” en el recorrido de las rutas capitalinas, pero no precisó datos sobre la ampliación del servicio.
Mientras los vacíos en la regulación continúan, el Irtramma y la paraestatal Alba-transporte entregaron ayer unos 30 buses rusos con lo cual suman casi 90 unidades nuevas entregadas. Se espera que para el 15 de agosto unos 230 buses nuevos circulen en la capital y así sumar la circulación de 340 buses rusos en Managua.
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En comunidades como Jocote Dulce, Las Viudas, Los Ladinos y Pochocuape, la gente hasta ya olvidó cuándo fue la última vez que un bus les brindó el servicio. Algunos como don Orlando Rodríguez dicen que hace seis meses el servicio se canceló. Otros, como María Ocón, recuerdan que en realidad ya pasaron unos cuatro años desde la última vez que un bus entró a Jocote Dulce. Y hay hasta quienes afirman que en realidad el servicio de transporte fue cancelado en esas comunidades desde hace diez años, como dice Marisol Meléndez.
Sin embargo, la fecha es lo de menos. Lo que en realidad importa es que la población de comunidades rurales de la capital no tienen transporte colectivo.
“Todo se resuelve con nosotros”, cuenta Martín Medina, el conductor de una de las 10 caponeras que le brinda el servicio de transporte a Jocote Dulce, Las Viudas y Los Ladinos, tres comunidades rurales al sur de Managua.
En Pochocuape, también una comunidad en sur de la capital, la situación es aun más complicada.
“Desde hace dos meses, decidimos dejar de entrar a Pochocuape porque el camino está muy malo. Ahí hay derrumbes, hoyos y lo mejor es no circular porque es peligroso y no se puede”, confirmó Flanklin Fonseca, uno de los 10 conductores de caponeras que trasladan a la población de Pochocuape.
A PAGAR MÁS
Mientras el director del Instituto Regulador del Transporte Municipal en Managua (Irtramma), Francisco Alvarado, sostiene que la población capitalina viaja en buses del primer mundo y paga solo 2,50 córdobas, considerando que unas 350 unidades rusas se están incorporando al sistema de transporte colectivo, la gente con menos ingresos en las zonas rurales paga mucho más y por un peor servicio.
“Desde la entrada a Jocote Dulce, por el cementerio (en la Colonia Miguel Bonilla), hasta mi casa hay 2.5 kilómetros y si nosotros queremos viajar en motoneta, nos traen a 7 córdobas cada uno”, cuenta don Orlando Rodríguez, uno de los pobladores de la comunidad sureña de la capital. Si el usuario quiere llegar al tope de Jocote Dulce, en un tramo que podría sumar 5 kilómetros, entonces, la caponera cobra hasta 15 córdobas por pasajero.
Pero si usted lleva prisa en esas comunidades, el pasaje “exclusivo”, es decir un usuario por viaje en caponera, le costará al menos 30 córdobas.
“Por eso lo mejor es esperar a que hayan tres pasajeros (y cobrarles 30 córdobas entre los tres) y así salimos a la comunidad”, confirma Martín Medina, el conductor de una mototaxi.
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