OAXACA/EFE
Seis personas —cuatro hombres, un niño de 6 años y una mujer— murieron y dos más resultaron heridas ayer cuando una turba enardecida se enfrentó a tiros con un grupo de supuestos asaltantes en una población del sureño Estado de Oaxaca.
El fiscal general de Oaxaca, Manuel de Jesús López, explicó en declaraciones a la prensa que los hechos se registraron durante la madrugada de hoy en la población de Santa Cruz Tepenixtlahuaca, a unos 300 kilómetros al sur de la capital oaxaqueña, en una zona conocida como “La Chatina”.
El funcionario señaló que, de acuerdo con las primeras investigaciones, las autoridades de esa comunidad rural “realizaron una asamblea para discutir la inseguridad que priva en la población”, ya que aseguran que a menudo son víctima de “robos y violaciones sexuales”.
Sin embargo, durante la reunión algunas personas señalaron a los presuntos culpables de esos crímenes, “por lo que determinaron ir a sus casas” a buscarlos.
Al llegar a las viviendas de dos hombres, identificados como Onésimo Sánchez Nancy y Francisco Bautista López, los pobladores fueron recibidos con disparos, razón por la cual unos 80 integrantes de la asamblea comunitaria repelieron la agresión con armas de fuego e incendiaron la vivienda de los presuntos asaltantes.
El fiscal detalló que durante el enfrentamiento se usaron armas calibre .22 y .30, y que los fallecidos son los presuntos criminales.
Las autoridades creen que el niño asesinado murió “en el fuego cruzado”, indicó López.
Hasta el momento ninguna persona ha sido detenida por estos hechos, y solo han sido llamados algunos habitantes del poblado a declarar mientras se esclarece el caso.
En México es común que en las zonas rurales de estados como Oaxaca y Chiapas, donde la mayor parte de la población es indígena, las autoridades locales se tomen la justicia en sus manos, muchas veces amparados por las leyes de “usos y costumbres” del país, que les confieren cierto grado de autonomía.
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