Hay madres que por miedo a que sus pechos se “les caigan” han optado por no amamantar a sus hijos aunque estén recién nacidos. Sin embargo por esta decisión pueden estar condenando a su hijo a ser un niño enfermo y endeble.
Alba Luz Ampié, de la Clínica Materno Infantil Roberto Clemente, donde se promueve por estos días la lactancia materna, explicó que algunos estudios señalan que en los primeros meses de vida es primordial que un niño sea alimentado únicamente con leche de la madre.
Pero en realidad no está ocurriendo así porque las madres de ahora se preocupan mucho por la apariencia. La tendencia es que por cada diez mujeres, cinco no dan el pecho a sus bebés.
“Creen que se le va a caer el busto y por haraganería. Saben que si le dan de mamar deben pasar más tiempo con el niño, mientras que con la pacha cuando se le acaba se la quitan y ya”, expresó Ampié.
CON EVASIVAS
“Lo que saben decir es que no les sale leche. Pero eso es mentira, cómo no les va a salir. Lo que sucede es que sicológicamente deben estar listas para hacerlo, pero como no lo están, crean una barrera y por eso dicen que no ven salir la leche”, explicó Ampié.

Para Blanca Núñez, del Centro de Salud Francisco Buitrago, el colmo de algunas madres es que recurren a darle “cualquier cosa” en las pachas.
“He visto a unas que le dan en la pacha café, pinolillo y hasta gaseosa. Otras por más rápido le dan leche en bolsa o un juguito”, indicó Núñez.
Para cambiar esta situación, los centros de salud están promoviendo la lactancia materna desde que la mujer llega a su primer control prenatal.
“Les decimos que la leche no viene contaminada y que no tienen que levantarse a medianoche para prepararla. Les sirve como vacuna contra las enfermedades infecciosas como la diarrea y otras alergias”, señaló Ampié.
Si la información suministrada no tiene el efecto deseado, les explican cómo se benefician ellas.
“Disminuye el sangrado después del parto, previene el cáncer de mamas y ovarios. Sirve también como método de planificación familiar durante los primeros seis meses”, dijo Ampié.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que además de los beneficios inmediatos en el niño, a largo plazo garantiza que gozarán de una buena salud.
La organización también señala que un adulto que de pequeño tuvo lactancia materna suele tener una tensión arterial más baja, menos colesterol y menores tasas de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2.
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