El Taller del Maestro

El tránsito por la vía del éxito está íntimamente ligado al uso correcto y adecuado de la palabra. Lo que expresamos con nuestras palabras refleja el estado de salud de nuestra alma, de nuestro ser interior.

El tránsito por la vía del éxito está íntimamente ligado al uso correcto y adecuado de la palabra. Lo que expresamos con nuestras palabras refleja el estado de salud de nuestra alma, de nuestro ser interior.

Cuando las personas experimentan estima personal baja, situaciones depresivas, actitudes negativas etc, por lo general, con sus palabras manifiestan dichos estados. Estas personas tienden a minimizarse, a victimizarse, a ver siempre cielos de nublados a oscuros, nunca están bien y cuando mejor están dicen que sienten “más o menos”. Casi siempre que son inquiridos acerca de cómo se sienten, dicen que mal, y argumentan con calamidades reales o imaginarias; estas personas esperan siempre lo peor, y todos estos estados los transmiten por medio de la palabra.

Nadie quiere estar cerca de una persona negativa, por ello se convierten en personas lacrimógenas, donde llegan dispersan grupos.

Por el contrario, muchas personas utilizan el poder de la palabra para autoanimarse y animar a los demás; para potenciar sus capacidades y transmitir a su entorno un estado de ánimo positivo. Son esas personas que, independiente de las circunstancias que estén pasando en un momento determinado, siempre hablan palabras potenciadoras, siempre sonríen, siempre están bien, aunque en la realidad en ese momento no lo estén, pero tienen fe que lo estarán. Saben y confían plenamente que los problemas y dificultades son circunstanciales, son pasajeros y son leves; saben que la vida exitosa y feliz no significa no tener problemas, sino que consiste en saber enfrentar problemas con actitudes y acciones correctas; y el uso de la palabra es vital para mantener este estado de ánimo.

La palabra es poderosa, hay que tener conciencia, que esta es usada para bendecir (bien decir) o maldecir (mal decir, mal hablar), a usted mismo o a su entorno familiar, laboral, social etc.

La palabra que empleamos nos motiva o por el contrario, nos desmotiva e impide avanzar en la vida. Les instamos hoy a eliminar de su vocabulario la frase “NO PUEDO”. Esta es uno de los mayores obstáculos que se autoimponen las personas y les impide poner en practica su creatividad y su iniciativa.

Lo correcto es decir “NO SÉ”, quienes dicen “NO PUEDO” son personas que no están dispuestas a recibir ayuda, por el contrario, si dice “NO SÉ” usted está listo para que alguien le enseñe y le ayude, y entonces usted va a saber y por ende a poder, todo lo podemos, todo se aprende.

Les invitamos a escribirnos al correo [email protected] y a escuchar el programa El Taller del Maestro, los domingos a las 5:00 p.m. en Radio Maranatha 103.5 FM.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí