CORRESPONSAL/MATAGALPA
Las inconformidades crecen entre desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense. En el municipio de Rancho Grande, en el departamento de Matagalpa, aseguran que “solo es convocar” a los antiguos Contras para realizar un alzamiento armado “si se roban las elecciones”.
Tanto el Ejército como la Policía han negado la existencia de grupos armados con propósitos políticos. Pero los exarmados —como Heriberto Martínez, desmovilizado de la antigua Contrarrevolución que combatió al primer gobierno sandinista de Daniel Ortega— aseguran que en la clandestinidad “hay más grupos armados que están protegiendo al pueblo civil en las comunidades”.
Sin embargo, el jefe del Sexto Comando Militar Regional del Ejército, teniente coronel José Dolores Hernández, enfatiza que “no hay grupos armados. Se habla de que efectivamente vieron a grupos armados, (integrados por) 15 a 20 (hombres), pero lo hemos constatado en el terreno y no hemos verificado dicha información”.
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Uno de los grupos que, presuntamente lleva meses alzado en armas en contra de las políticas dictatoriales de Daniel Ortega, es liderado por Santos Guadalupe Joya Borges, llamado “Pablo Negro”.
Hernández califica al grupo de “Pablo Negro” como una “expresión delincuencial” integrada por cuatro o cinco hombres, quienes portan al menos dos fusiles AK y dos escopetas, imputándoles la presunta muerte de un supuesto desertor de la agrupación al que solo identificó como “El Negro”.
Sin embargo, en el poblado de Rancho Grande, 83.5 kilómetros al norte de la ciudad de Matagalpa y 213.5 kilómetros al Norte de Managua, Martínez señala: “Lo que pasa es que la gente ha estado bastante clandestina, el Frente Sandinista lo sabe pero lo oculta, la Iglesia católica y todo el pueblo campesino sabe que hay grupos armados que están allí protegiendo a los civiles”.
Martínez, conocido como “Pino” en las filas de la Contra, dice que “con ‘Pablo Negro’ todos estábamos unidos cívicamente, lo que pasa es que él se fue al monte y la realidad no la vamos a negar, si desde donde él está nos representa”.

“Tenemos a la Resistencia organizada y aquí solo es convocar ( ) y aquí no es solo la Contra, sino que hay familias completas y cada contra tiene de dos a cinco hijos que también respaldan cualquier movimiento que queramos hacer aquí en Rancho Grande”.
El territorio de Rancho Grande fue uno de los principales escenarios en la guerra de los ochenta y también de movimientos de grupos de rearmados en los años noventa.
Martínez dice que “los grupos armados que representan a la Resistencia Nicaragüense están en la montaña esperando los resultados de estas elecciones, porque es cuando nos tenemos que empujar todos”.
El excontra Eddy Pineda, alias “Pitufo”, señaló que “la Contra está solo esperando el llamado del pueblo ( ) ahora somos civiles y estamos luchando cívicamente por la democracia en Nicaragua y la Contra solo espera el momento”.
“Si se roban las elecciones del 6 de noviembre vamos a tener que emprender otras acciones para no dejarnos robar estas elecciones”, agregó Pineda.
Mientras tanto, Noel Ramón Rizo Rizo, comando “Jarek”, señaló que “si este Gobierno y este Consejo Supremo Electoral de facto que tenemos ahorita intentan robarse las elecciones, nos va a pasar como en la década de los ochenta, cuando nos miramos obligados a irnos a la montaña a pelear para liberar a Nicaragua del comunismo”.
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