Por TRENTON DANIEL
PUERTO PRINCIPE /AP
La tormenta tropical Emily causó inundaciones y dañó cientos de viviendas en Haití este jueves, al tiempo que una multitud de desamparados aguardaban nerviosamente en precarias tiendas de campaña a que azotara con mayor fuerza.
Fuertes vientos golpearon la capital al tiempo que aguaceros causaban inundaciones más al norte, dañando casas y un centro de tratamiento para enfermos del cólera, dijo Marie Alta Jean-Baptiste, directora de protección civil del país. No había reportes de muertes.
La tormenta pareció hacer una pausa el jueves por la mañana, tras lo cual reanudó su lenta marcha hacia el oeste-noroeste de la costa de La Española, la isla que Haití comparte con la República Dominicana.
Los meteorólogos dijeron que esperan que la tormenta llegue a Haití más tarde, azotando con lluvias torrenciales todo el país, donde más de 600.000 personas viven aún en campamentos improvisados luego del terremoto del año pasado.
«Si nos llega alguna tormenta ahora, será nuestro final», comentó Renel Joseph, de 57 años, un residente de Cité Soleil, una barriada costera de la capital de Haití.
Los meteorólogos pronosticaron que la tormenta muy probablemente cruzará el extremo oriente de Cuba el viernes y pudiera tocar Florida el sábado, aunque el rumbo proyectado mantendría su ojo lejos de la costa.
David Preux, jefe de la misión establecida por la Organización Internacional sobre Migración en Jacmel, una ciudad meridional de Haití, dijo que el viento, la lluvia y los relámpagos ya habían comenzado a sentirse el miércoles por la noche, y pronosticó que la situación empeorará.
«El problema es cuando la gente espera hasta el último minuto para evacuar», destacó Preux.
La tormenta redujo su avance el miércóles y parecía probable que no tocaría el extremo sur de la República Dominicana. Emily tenía vientos sostenidos máximos de 85 kilómetros por hora (50 millas por hora).