PARÍS/AFP
El decreto de extradición hacia Panamá del ex hombre fuerte panameño Manuel Noriega, firmado el 6 de julio por el primer ministro francés François Fillon, fue notificado a Noriega por la fiscalía de París el 29 de julio, indicaron los servicios del primer ministro.
Noriega fue expulsado del poder panameño por Estados Unidos en 1989 y actualmente una pena de cárcel en París.
La misma fuente indicó que el decreto no podrá ser aplicado hasta que se conozca la decisión de un juez de aplicación de penas. Se programó una audiencia en un juzgado para el 8 de septiembre en París, según el abogado de Noriega, Yves Leberquier.
El ex hombre fuerte panameño, de 77 años, tiene un plazo de un mes para apelar la decisión. Al anunciar el martes por la noche la notificación de este decreto de extradición, Leberquier indicó que no está previsto interponer un recurso.
«Si no quiere ejercer la apelación, el decreto será luego notificado a las autoridades panameñas, que deberán encargarse rápidamente del ex dictador», precisó el miércoles en conferencia de prensa la portavoz adjunta del ministerio de Relaciones Exteriores, Christine Fages.
El gobierno panameño ha pedido la extradición de Noriega para que el ex dictador, destituido en 1989, purgue en Panamá una pena de 20 años de prisión por la desaparición, en septiembre de 1985, de Hugo Spadafora, un opositor al régimen militar de entonces, cuyo cadáver fue hallado luego decapitado.
Noriega también debe comparecer por otros delitos cometidos durante sus años en el poder como jefe del ejército (1984-enero de 1990), período marcado por violaciones de los derechos humanos que terminó con la intervención militar de Estados Unidos, que lo había apoyado durante largo tiempo.
No había dudas sobre el decreto de extradición firmado por Francia desde que las autoridades estadounidenses dieron su aprobación en la primavera (boreal).
Incluso antes de que se tomara y anunciara la decisión, el gobierno panameño había anunciado que preparaba una celda «que tenga en consideración las serias dificultades para caminar» de Manuel Noriega.
Tras pasar 20 años en una prisión de Miami por tráfico de drogas, el ex dictador panameño fue extraditado a Francia el 26 de abril de 2010. En julio de ese año fue condenado por un tribunal de París a siete años de prisión por el lavado de unos 2,3 millones de dólares en Francia en la década de 1980, fondos vinculados al cártel de la droga colombiano de Medellín.
En diciembre de 2010 la justicia francesa le rechazó un pedido de libertad. En la audiencia, se vio a un Noriega debilitado, que caminaba con dificultad ayudado por gendarmes franceses.
Según su abogado Leberquier, en la próxima audiencia de septiembre se determinará si Manuel Noriega queda en libertad condicional con una medida de expulsión.
Con el retorno a Panamá, el ex hombre fuerte «estará cerca de su familia», dijo Leberquier.
La Defensora del pueblo panameño, Patricia Portugal, había dicho a la AFP en la pasada primavera que Manuel Noriega deberá «responder por varios asuntos» y «decir la verdad sobre todos los asesinatos, muertes y violaciones de derechos humanos ocurridos». Sólo en Panamá podrá concluir su caso. «Todos sus derechos de ciudadano panameño le serán garantizados», dijo la funcionaria.