Amy Winehouse. LA PRENSA/AP/Matt Dunham

Centro de ayuda «Amy»

La familia de la cantante británica Amy Winehouse, fallecida en Londres a los 27 años, desea abrir un centro de desintoxicación con el nombre de la artista para ayudar a jóvenes drogadictos sin recursos, informó ayer The Times.

LONDRES /EFE

La familia de la cantante británica Amy Winehouse, fallecida en Londres a los 27 años, desea abrir un centro de desintoxicación con el nombre de la artista para ayudar a jóvenes drogadictos sin recursos, informó ayer The Times.

Según el periódico, Mitch Winehouse, padre de la intérprete, se reunirá con representantes del Gobierno británico a fin de buscar apoyo para el centro, con el que se pretendería hacer frente a la falta de plazas en otros establecimientos públicos de rehabilitación de toxicómanos.

Amy Winehouse fue encontrada muerta en su piso de Londres el pasado 23 de julio, tras una larga trayectoria de adicción a las drogas y al alcohol.

Aunque intentó rehabilitarse varias veces, según la prensa continuó consumiendo hasta el fin de sus días. Aunque la policía aún no ha podido establecer la causa oficial de su muerte y está a la espera de conocer los resultados de las pruebas toxicológicas.

Según el Times, el padre de Amy se reunirá con funcionarios del ministerio del Interior encargados de los servicios de tratamiento de drogadictos, y diputados de la Cámara de los Comunes.

Estará acompañado de los representantes de su hija, Raye Cosbert y Trenton Harrison-Lewis, y de Sarah Graham, una antigua cocainómana rehabilitada y experta en adicciones a la que conoció en 2009 cuando ambos comparecieron ante una comisión sobre drogas de los Comunes.

“No sabíamos que (la muerte de la cantante) iba a suceder, pero esperamos que sirva para demostrar a la gente que la adicción es algo que puede matar a las personas cuando son muy jóvenes y que no hay que esperar a que sea demasiado tarde”, declaró Graham.

Aunque hay tratamientos antidroga y de desintoxicación a nivel local en todo el Reino Unido, a veces estos son de difícil acceso para los jóvenes adictos, debido a sus circunstancias personales (por ejemplo, porque están controlados por sus camellos o reciben maltratos en casa), señala la exadicta.

Además, el único centro público de rehabilitación específico para menores, que estaba situado en el condado norteño de Lincoln, cerró el año pasado, añadió.

El proyecto de Mitch Winehouse es proveer tratamiento para aquellos jóvenes adictos que no pueden permitirse acudir a una clínica privada, como las que utilizó su hija.

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