Después de un gustazo un trancazo, eso fue lo que literalmente les pasó a ocho jóvenes que ayer viajaban en una camioneta que se volcó. Los chavalos venían de un paseo en la laguna de Xiloá. El accidente ocurrió en la peligrosa curva del puente Miraflores, en el kilómetro 15 de la carretera a la laguna.
Todo indica que la alta velocidad en que se movilizaba Daniel Antonio Molina Rivera, de 18 años, y la peligrosidad de la vuelta hicieron que la camioneta se diera tres vueltas y quedara llantas arriba.
Molina regresaba junto a siete jóvenes en la camioneta roja Mitsubishi L200, la cual era prestada. El grupo llegó desde el barrio El Recreo de la capital, a las cuatro de la mañana a la laguna, pero no los dejaron entrar porque estaba cerrado.
TOMADITAS
Una hora después regresaron y aprovecharon para darse un chapuzón. En el grupo andaban cuatro muchachas, las que los vecinos afirman que se encontraban “bastante tomadas”.
Las jóvenes salieron con la peor parte, ya que las cuatro fueron trasladadas al Hospital Antonio Lenín Fonseca.
Cuando el grupo regresaba del paseo Molina perdió el control del vehículo y fueron a parar al lado de la carretera.
Según los testigos, si los muchachos que iban en la tina de la camioneta no se hubieran tirado al momento en que el conductor perdió el control, probablemente hubieran fallecido.
El conductor de la camioneta se encontraba detenido.
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