Las entidades supervisoras orientaron al sistema bancario de Nicaragua, adoptar medidas precautorias dirigidas a fortalecer la capacidad de responder ante una eventual repetición de la crisis financiera mundial.
Así lo confirmó a LA PRENSA el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, al explicar que las acciones responden a la incertidumbre en la economía mundial sobre los problemas de la deuda de Estados Unidos.
Rosales aseguró que los bancos nacionales muestran total solidez y estarían preparados para sobrellevar el impacto de repetirse una nueva inestabilidad en la economía norteamericana, de la cual es altamente dependiente la nicaragüense.
Sin embargo, el BCN y la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), pidieron al Sistema Financiero Nacional (SFN), reforzarse.
En esa dirección, el BCN y la SIBOIF han “hecho ejercicios de tensión” para ver cómo reaccionan los bancos en el país, ante una eventual cesación de pagos de la deuda de EE. UU., que podría desatar una nueva recesión mundial.
El gobierno norteamericano está en serios aprietos, pues el Capitolio debe acordar aumentar los límites de la deuda del país. Pero los partidos demócrata y republicano no definen si elevar el límite de la deuda a 2.5 billones de dólares o a 900 mil millones de dólares.
El mismo presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que el 2 de agosto el país se quedará sin recursos para pagar sus obligaciones internacionales, lo que podría forzarlo a cortar gasto corriente para honrar sus deuda.
BANCOS A BLINDARSE
“Hemos pedido al sistema bancario se mantenga el blindaje financiero más que necesario”, dij Rosales sobre las medidas de precaución que deben tomar los bancos. Además, el Consejo Directivo del BCN acordó renovar “la línea de crédito contingente” con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para que esté disponible una fuente de dónde obtener recursos de llegar a necesitarse.

“Creemos que la situación (interna) estará estable. Los impactos que se preveen (de la crisis), la banca nicaragüense está en capacidad en este momento de enfrentarlos”, aseguró.
Nicolás Eyzaguirre, director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), reconoce los peligros del retorno de la crisis económica, la cual aceptó es “derivada del mal comportamiento de algunas economías más desarrolladas del mundo”, como EE. UU. y países europeos.
Eyzaguirre destacó a Centroamérica como ejemplo al resto de las regiones por haber conseguido enfrentar “con éxito” la crisis de 2008 y 2009, y obtener una rápida recuperación.
A pesar de la solidez de la macroeconomía de los países de la región, el FMI pidió austeridad entre las medidas de preparación.
Eyzaguirre dijo que aunque “parezca injusto” se ha recomendado a los países, “reconstituir sus defensas” ante eventuales problemas.
“Cuando las medidas se toman a tiempo, como comprobó Centroamérica en la crisis (pasada) las medidas son relativamente indoloras. Cuando se toman tardíamente como lo sabe bien el sur de Europa, son sumamente dolorosas”, afirmó.
URCUYO MINIMIZA
Pero contrariamente a la postura del BCN, el superintendente de Bancos de Nicaragua, Víctor Urcuyo, aseguró que la institución no ha girado instrucciones adicionales al sector financiero ante una eventual cesación de pagos por EE. UU. y sus posibles repercusiones.
“No es necesario todavía, es muy prematuro”, declaró a LA PRENSA Urcuyo, quien se mostró esquivo para hablar sobre el tema.
Urcuyo consideró que “lo peor que pueda pasar” es que los bonos de deuda de Estados Unidos pasen de tener una clasificación AAA —es decir la más alta—, a AA, si no hay un acuerdo sobre la deuda.
Este cambio en la calificación de ocurrir, según Urcuyo, “no es traumático no posee gran riesgo”.
“Es muy remoto, en mi concepto, que Estados Unidos llegue al extremo de caer en un default (impago); probable, pero muy remoto”, matizó Urcuyo.
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LA PRENSA/C. MALESPIN