En la literatura está Rubén Darío, en la política es Augusto C. Sandino, en el deporte Denis Martínez… y en el campo científico Jaime Incer Barquero.
Se trata de los personajes más excepcionales nacidos en Nicaragua.
“Jaime Incer Barquero es un avis rara, un término que se otorga a aquellas personalidades que se adelantan a su tiempo”, aseguró Salvador Montenegro, director del Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos.
Incer recibió este viernes la distinción de Autoridad Nacional del Agua 2011, por su visión y lucha por la conservación del Gran Lago de Nicaragua o Cocibolca.
El científico fue el primero en advertir, a mediados del siglo pasado, que el Gran Lago se convertiría en la principal fuente de agua potable de Nicaragua, y el más insistente en denunciar su deterioro ambiental.
El Cocibolca es el destino de casi toda la contaminación que llega desde los municipios que lo rodean.
“Es el lago más extenso del trópico latinoamericano y el recurso más excepcional, la paradoja de su abandono contrasta con su historia pasada y su futuro destino como mejor oportunidad de la nación”, comentó Incer durante su investidura.
Añadió que la estrategia de desarrollo del país debe tener como eje este cuerpo de agua casi tan extenso como Puerto Rico.
El científico dijo que el Gran Lago ofrece navegación, turismo, pesquería, riegos “y quizá” energía para Nicaragua.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A