El canciller Enrique Castillo promete una “política firme”. LA PRENSA/ARCHIVO/ LA NACIÓN

Canciller tico se presenta agresivo

Quien será canciller de Costa Rica a partir de septiembre, Enrique Castillo, viene “con los tacos de frente” como popularmente se conoce en la jerga futbolística, pues asegura que si Nicaragua no reconoce la soberanía absoluta de “isla Calero”, no habrá de su parte iniciativas de acercamiento amistosas.

CORRESPONSAL / COSTA RICA

Quien será canciller de Costa Rica a partir de septiembre, Enrique Castillo, viene “con los tacos de frente” como popularmente se conoce en la jerga futbolística, pues asegura que si Nicaragua no reconoce la soberanía absoluta de “isla Calero”, no habrá de su parte iniciativas de acercamiento amistosas.

Castillo, actual embajador costarricense en la Organización de Estados Americanos (OEA), será el nuevo canciller a partir de septiembre según la mandataria Laura Chinchilla.

Sustituirá a René Castro, quien asumirá la próxima semana el Ministerio de Ambiente.

Al advertir que sostendrá una “línea dura” contra Nicaragua, Castillo declaró al diario La Nación que “mientras Nicaragua no le reconozca a Costa Rica la soberanía absoluta de la isla Calero, de mi parte no habrá iniciativas de acercamiento particularmente amistosas. Voy a mantener una línea firme en cuanto a eso. No voy a hacer concesiones ni a tratar el tema flojamente. Eso está claro”, aseguró Castillo al medio local.

Aunque sus declaraciones contra Nicaragua son fuertes, como ha sido común en el conflicto fronterizo, Castillo no aclara si se refiere específicamente a la isla Calero, una isla continental de este país ubicada en la provincia de Limón, entre el río Colorado y la desembocadura del San Juan, con una extensión de 151.6 kilómetros cuadrados.

Isla Calero nunca ha estado en disputa, pero sí Harbour Head, un pantano de 2.5 kilómetros de extensión ubicado entre la desembocadura del río San Juan y la laguna de Harbour Head, en el Atlántico.

Costa Rica insiste en llamar a este pantano como isla Portillos-isla Calero, nombres que no aparecen en los tratados internacionales que definen la frontera entre los dos países; además, califica como invasión la limpieza del San Juan en la zona.

Es una mala señal. Nicaragua y Costa Rica necesitan en razón de su vecindad tener relaciones amistosas y anteponer el bien común frente a cualquier diferencia.     Martha Cranshaw  Coordinadora de la Asociación Nicas Migrantes.  LAPRENSA/ARCHIVO
“Mi actitud en cuanto a la invasión nicaragüense no es complaciente. Ahora el asunto está en la Corte de La Haya, ese es el campo de batalla y ahí es donde se está dirimiendo el conflicto”, dijo Castillo.

Las fuertes declaraciones del futuro canciller no sorprenden, dado que el año pasado, cuando el conflicto fue elevado a la OEA por Costa Rica, también fustigó fuertemente a Nicaragua.

El cambio en la Cancillería costarricense es parte de un nuevo “remesón” en el gobierno tico.

En el caso de Castro, se va cuestionado por sus críticos que consideran una posición blanda al inicio del conflicto fronterizo, además por señalamientos en nombramientos de diplomáticos durante su gestión. El excanciller, (2006-2010) Bruno Stagno, quizá el más crítico de Castro, celebró la salida de Castillo. “Creo que es una noticia que se estaba esperando ya desde bastante tiempo”, dijo.

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COMENTARIOS

  1. sergio
    Hace 15 años

    Dejemonos de estar mimando a Costarica, lo mejor es esperar a la haya y que no manden a ningun diplomatico, esta gente es imposible quieren cada vez mas territorio

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