FRANCIA/AP
La tripulación de un avión de Air France sobre el Atlántico no pareció advertir que perdía sustentación, pese a advertencias reiteradas, y nunca informó a los pasajeros lo que sucedía hasta que el aparato se precipitó al mar en tres minutos y medio, según nuevas conclusiones difundidas ayer por la agencia BEA.
- Por lo que nos han dicho, nadie se dio cuenta de lo que estaba pasando. A ese nivel, para mi consuelo mental y moral estoy muy complacida de escuchar esto, cuando una sabe que tenía dos personas a bordo a las que quería, dijo Corinne Soulas, cuya hija Caroline de 24 años y su yerno viajaban de Río de Janeiro a París en un Air France.
El informe se basa en la grabación de la cabina y a los datos de vuelo rescatados de las profundidades marinas en mayo.
[/doap_box]
En base a las grabaciones de la cabina, la agencia francesa que investigó el accidente aéreo recomendó un entrenamiento obligatorio para todos los pilotos a fin de que puedan manejar los mandos manuales y hacer frente a una situación similar a elevada altura.
Las 228 personas a bordo murieron cuando el Airbus 330, que viajaba de Río de Janeiro a París, se vino abajo en medio de una tormenta el 1 de junio del 2009. Fue el peor accidente en la historia de Air France.
“Los pilotos se encontraban en una situación que no comprendían”, dijo el investigador Alain Bouillard en una conferencia de prensa.
El informe confirma que los sensores externos de velocidad, conocidos como tubos Pitot, habían sido obstruidos por formaciones de hielo y dieron lecturas de velocidad erróneas a la cabina. Después del accidente, Air France reemplazó los monitores de velocidad en todos sus aviones Airbus 330 y A340.
La BEA dijo que ninguno de los copilotos en los controles habían recibido capacitación reciente para el manejo manual, ni tampoco tenían entrenamiento en elevada altura en el caso de lecturas de velocidad poco confiables.
Una advertencia de que el avión perdía sustentación sonó varias veces, incluso durante 54 segundos en una ocasión, pero los tripulantes no la mencionaron durante el diálogo antes del accidente, según la BEA.
Según las conclusiones, el capitán se encontraba en un período de descanso cuando comenzaron las advertencias y los dos copilotos estaban a cargo del avión.
La BEA dijo que no estaba claro por qué el copiloto al frente de los controles, en vuelo manual en los últimos minutos, mantuvo la trompa del avión hacia arriba, al contrario del procedimiento normal cuando la nave pierde sustentación. En ese caso, que suele ocurrir cuando el avión marcha demasiado lentamente, la trompa debe apuntar un poco hacia abajo para recuperar empuje.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A