Roberto Alomar fue exaltado ayer al Salón de la Fama de Cooperstown, uniéndose a Roberto Clemente y Orlando Cepeda como los únicos boricuas en el templo de los inmortales del beisbol de las Grandes Ligas. En la ceremonia también fueron introducidos el lanzador holandés Bert Blyleven y el ejecutivo Pat Gillick. “Siempre jugué por mi isla, por mi bandera y por todos los latinos”, dijo Alomar.
LA PRENSA/AP/Mike Groll
Alomar en el Salón
Roberto Alomar fue exaltado ayer al Salón de la Fama de Cooperstown, uniéndose a Roberto Clemente y Orlando Cepeda como los únicos boricuas en el templo de los inmortales del beisbol de las Grandes Ligas. En la ceremonia también fueron introducidos el lanzador holandés Bert Blyleven y el ejecutivo Pat Gillick. “Siempre jugué por mi isla, por mi bandera y por todos los latinos”, dijo Alomar.