Garantizar una merienda escolar a casi un millón de estudiantes de preescolar y primaria es la estrategia que utiliza el Ministerio de Educación (Mined) para conseguir una elevada cifra de permanencia escolar.
Sin embargo, el problema no solo es de permanencia sino de calidad educativa, señaló la directora ejecutiva del Foro Eduquemos, Rosa María Vivas.
Si bien un niño bien alimentado rinde más en la escuela, un maestro con poca capacitación profesional “entorpece” la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje, dijo por su parte la profesora Ena Fuertes, miembro de la Unidad Sindical Magisterial (USM).
En los próximos días, las bodegas de las 9,788 escuelas que abastece el Mined a través del Programa Integral de Nutrición Escolar (PINE) ya tendrán los granos alimenticios con los que cada día alimentarán a los escolares de preescolar y primaria.
En el colegio Benjamín Zeledón, en Managua, a inicios de este año ingresaron al sistema alrededor de 1,600 alumnos de preescolar y primaria.
Según la directora de este centro de enseñanza, Jaqueline Aráuz, en el primer semestre del año escolar 2011 se retiraron sólo dos estudiantes de preescolar y cerca de siete alumnos de primaria solicitaron el traslado de escuela.
“Tenemos una matrícula buena, hubo bastante permanencia. Con la merienda se garantiza que el estudiante permanezca en las aulas de clases”, enfatizó Aráuz.
Con el PINE, el Mined asiste a 960,168 estudiantes de preescolar y primaria.
Cada mañana, a eso de las 8:00 a.m los niños reciben su desayuno escolar que incluye arroz, frijoles y maíz, según Aráuz.
En el turno vespertino la hora de la merienda es a la 1:30 p.m. “Los padres son los encargados de preparar los alimentos y siempre tratamos de distribuirlos antes que inicie la jornada escolar para que los estudiantes se alimenten antes de iniciar las clases”, sostuvo Aráuz.
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