Después de disfrutar una deliciosa y suculenta hamburguesa, con tocino, queso derretido y mucha mayonesa, a la par de un bolsa de papas fritas y un vaso de gaseosa, empiezan los sentimientos de culpa a molestar la tranquilidad de una barriga llena de frituras.
El ritmo acelerado de la vida moderna y el poco tiempo para la preparación e ingesta de alimentos naturales ha desencadenado algunas enfermedades en el organismo, siendo la obesidad la principal de ellas.
En el 2008, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1,500 millones de adultos tenían sobrepeso. Dentro de este grupo, más de 200 millones de hombres y 300 millones de mujeres eran obesos.
Para no aumentar las estadísticas y prevenir enfermedades cardiovasculares y diabetes, lo mejor es atacar con tiempo las grasitas que se encuentran de más en nuestro cuerpo.
No hay una receta mágica quemadora de grasa instantánea, sin embargo existen algunos alimentos que ayudan a limpiar nuestro organismo.
Según Eveling Novoa, catedrática del Instituto de Estudios Superiores de Medicina Oriental Japón-Nicaragua, los llamados quemadores de grasa a nivel natural tienen la función de acelerar el metabolismo, esto significa digestar más rápido, para luego evacuar o excretar más rápido.
“Al haber un metabolismo acelerado o funcionando adecuadamente, en el momento que el cuerpo requiere energía, y no hay alimento guardado o almacenado, entonces él se va a la reserva y lo que tiene a lo inmediato es la grasa. Luego viene el trabajo bioquímico que hace el hígado de convertir la grasa en ácidos grasos que luego se convierten en potenciales energéticos para que el cuerpo siga funcionando”, indicó.
De igual forma Novoa asegura que otra de las funciones que se tienen los quemadores de grasa es disminuir el apetito y la absorción de carbohidratos y grasa, además de ser diuréticos y desintoxicantes, facilitando el proceso digestivo.
En cambio, para la nutricionista Martha Justina González, de la clínica Vida Saludable, no hay alimento que por sí mismo vaya a quemar grasa, hay que tener una alimentación balanceada en tres macronutrientes calóricos: proteínas, carbohidratos y grasas y hacer actividad física.
¡ABAJO LAS GRASAS!
La especialista en medicina oriental Eveling Novoa afirmó que los llamados quemadores de grasa se dividen en frutas, verduras y especias.
Entre las frutas se encuentran la piña, la naranja, la manzana y todos los cítricos en general por su alta concentración de vitamina C que también funciona como oxidantes.
No obstante, para González, estos ayudan al organismo cuando la persona consume estos productos remplazando a los productores de grasa. Un ejemplo, se toma un refresco de piña en lugar de una gaseosa, “existe un efecto benéfico, pero la piña por sí sola no es mágica”, dijo.
En cuanto a las verduras, se le atribuye estas características a la remolacha, repollo, ajo, cebolla, brócoli, coliflor, apio, cilantro, perejil y el aguacate, este último contiene grasas insaturadas que aceleran el metabolismo y ayuda a eliminar las lipoproteínas de baja densidad o LDL, también llamado colesterol malo.
Según Novoa, algunas personas al consumir repollo sufren malestares intestinales y muchos gases. El problema radica en el herbicida utilizado al momento del cultivo.
“Las plantas metabolizan a través de sus hojas y lo que se consume del repollo son las hojas, por lo tanto se recomienda ponerlo a remojar en agua con unas gotitas de cloro antes de ser consumido, porque de esta manera se mueren todas las bacterias que puede llegar a tener, así como los posibles rastros de herbicidas”, recomendó la médico oriental.
PARA TOMAR
En cuanto a las especias están: el jengibre, la canela y algunos alimentos a base de cafeína, como el café, el guaraná, el té verde, la nuez de cola y la hierba mate.
Ambas especialistas coinciden en que estos nutrientes tienen propiedades termogénicas que ayudan a quemar grasa y son diuréticos. Sin embargo no se puede recomendar su consumo en forma excesiva, principalmente el café.
Este favorece los ácidos grasos, acelera el metabolismo y también funciona como diurético. Sin embargo, los inconvenientes son los problemas de adicción, gastritis, alteración del sistema nervioso, entre otros. Además de no ser un alimento nutritivo.
González recomienda el consumo de la fibra, ya que esta ayuda a que consumamos menor cantidad de grasa que la habitualmente se consume.
La fibra se puede encontrar en cereales como avena, productos integrales de trigo, papaya, ciruela, entre otros.
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