CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA
El comisionado Pablo Ardón, vocero oficial, y el subcomisionado Nixon Morán, jefe de Auxilio Judicial, ambos de la Policía Nacional en el departamento de Nueva Segovia, confirmaron oficialmente que el móvil de la muerte, el pasado 7 de julio, de la doctora Karen Patricia Tercero Moreno fue por “una venganza pasional” y que el asesino actor intelectual es un hondureño.
- Ergen Obdulio Paguaga Soza y los otros dos matones hondureños ya están encartados para que la Policía Internacional (Interpol) y la Policía de Honduras los capturen.
Solo el municipio de Jalapa registra unos 7 asesinatos con ejecuciones típicas del crimen que azota a los países del norte, revelaron los comisionados Ardón y Morán, en representación, como de costumbre, del jefe departamental de la Policía.
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Durante una conferencia de prensa brindada la tarde de ayer en la ciudad de Ocotal, en Nueva Segovia, el comisionado Ardón y el subcomisionado Morán, con el informe conclusivo del caso describieron que el crimen cometido contra la doctora Tercero Moreno fue una “venganza pasional” por parte del hondureño Ergan Obdulio Paguaga Soza, con quien al parecer la doctora Tercero mantenía una relación amorosa.
Manifestaron que el crimen fue ejecutado por dos sicarios de origen hondureño y cuyas identidades corresponden a los nombres de Darwin y Ronald, ambos de apellidos Borjas Zeledón, quienes incluso fueron vistos la noche anterior del crimen en un bar del poblado de Jalapa, lo que hace indicar que estaban esperando que llegara el momento para perpetrar el crimen por encargo.
También identificaron a la mujer (hondureña) que convivía formalmente con Ergan Obdulio Paguaga Soza con el nombre de Sheyla Lucía Aguilar Quintero, quien según las investigaciones policiales llegó a Jalapa para reunirse con la doctora Tercero para desenmascarar al hombre que vivía con ambas.
Tercero citó a Paguaga para reunirse con él y la sorpresa que este se llevó fue que también encontró a Sheyla Lucía en el mismo lugar, lo que al parecer lo irritó hasta amenazar de muerte a la doctora, después que las dos mujeres le pidieron que se decidiera.
El subcomisionado Morán relató que al día siguiente el catracho continuó con sus amenazas, pero luego convenció a Tercero para que se volvieran a ver y que la esperaba con su camioneta blanca en la salida a Teotecacinte. Pero cuando ambos marchaban hacia la frontera la doctora llamó a su taxista de confianza para que la llegara a recoger.
“En ese momento que ella cambiaba de vehículo aparecieron los dos asesinos a sueldo en la motocicleta y uno de los sujetos identificado como Darwin se acercó y le asestó los cuatro balazos que le segaron la vida”, indicó Morán.
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