¡Espectacular! Así se puede resumir la forma en la que Derek Jeter arribó a la mágica cifra de los 3,000 imparables, porque le conectó un jonrón al zurdo David Price, de los Rays de Tampa Bay, que hizo estremecer los cimientos de un abarrotado Yankee Stadium.
Ciertamente, las palabras quedan cortas para describir esta hazaña de Jeter.
El viernes no jugó por lluvia, y ayer tenía que conectar dos imparables para conseguir la hazaña. Actuando como primer bate, abrió con un imparable ante Price, y en su segundo turno del tercer inning, llegó su momento.
- Según el reporte de la agencia de noticias AP, Christian López, de Highland Park, Nueva York, estaba sentado en la sección 236 del Yankee Stadium, y fue quien se quedó con la pelota que significó el hit 3,000 de Derek Jeter.
“Él se la ganó”, dijo López, de 23 años, a la cadena YES. “No voy a ser la persona que le quite esto”.
Sin duda alguna, este gesto de López será premiado por la organización de los Yanquis, en vista que muy pocos aficionados tendrían el interés de devolver una pelota que debe costar en el mercado varios miles de dólares, incluso aproximarse al millón.
Los compañeros de Jeter en los Yanquis festejaron a lo grade la hazaña de Jeter, al igual que su padre y su novia que estaban en las gradas del parque neoyorquino.
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Ya se conocen muchas historias de peloteros que se traban en su intento por llegar a los 3,000 hits, pero Jeter le conectó un contundente batazo a Price que superó la barda del jardín izquierdo que enloqueció a los 45,103 aficionados que abarrotaron el parque neoyorquino.
Con este batazo, Jeter se convierte en el jugador 28 en las historia de las Grandes Ligas que arriba a los 3,000 imparables, y el primero que lo hace únicamente con el uniforme de los Yanquis.
También se convirtió en el segundo pelotero que llega a esta cifra con un batazo de jonrón. El primero fue Wade Boggs, ex tercera base de los Medias Rojas de Boston.
INOLVIDABLE
El momento del batazo fue inolvidable, porque hasta los mismos jugadores de los Rays felicitaron a Jeter por la hazaña.
El primera base Casey Kotchman fue el primero en saludarlo cuando doblaba por la inicial, y los jugadores de Tampa Bay se salieron del dogout para aplaudir que Jeter le bateó el jonrón a su compañero Price.
Johnny Damon, ex compañero de Jeter en los Yanquis, fue uno de los que más celebró el batazo del campo corto neoyorquino, que sigue haciendo historia a pesar de una disputa salarial que enfrentó en el inicio de la temporada con la gerencia.
PERFECTO AL BATE
La tarde fue perfecta para Jeter ayer, porque después de ese jonrón disparó un doble y otro par de imparables, para ligar de 5-5 en el triunfo de 5-4 de los Yanquis sobre Tampa Bay.
Es más, el hit de Jeter en el octavo sirvió para remolcar a Eduardo Núñez con la carrera del triunfo de los Yanquis.
De 37 años de edad, el Capitán de los Yanquis cumple con esta hazaña que lo ratifica como un seguro miembro del Salón de la Fama de Cooperstown y uno de los más grandes peloteros en la historia del equipo neoyorquino, junto a verdaderos inmortales como Babe Ruth y Mickey Mantle.
Al irse de 5-5, Jeter suma 3,003, quedó en el puesto 27 y desplazó a Roberto Clemente al 28 con 3,000.
En el partido de ayer, los Yanquis se impusieron 5-4 con David Robertson (2-0) en jornada de relevo y salvado del panameño Mariano Rivera, el 22 de la temporada. Rivera dominó a los tres que enfrentó.
Joel Peralta cargó con el revés por Tampa Bay. Price, el abridor, lanzó 5 innings en los que aceptó 4 carreras. Matt Joyce (12) y BJ Upton (15) pegaron jonrones por Tampa.
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