Cansados de la inseguridad que ha marcado a Nueva Vida desde su nacimiento, más de 500 personas de ese barrio marcharon ayer por las calles de Ciudad Sandino hasta llegar a la sede policial del Distrito Diez para pedir mayor presencia policial en ese lugar.
“Queremos vivir en paz y tranquilos y eso solo lo lograremos cuando haya seguridad en este barrio. Pedimos a la Policía que nos apoye porque ya la comunidad está haciendo vigilancia comunitaria, pero necesitamos la presencia policial porque ya no aguantamos tanta delincuencia”, dijo la pobladora Lisseth Cordonero.
Darling Vallejos, trabajadora social del proyecto español Redes de Solidaridad, comentó que hace unos años existía una unidad policial en el barrio, la cual dejó de funcionar por el incremento de la delincuencia que destruyó las instalaciones.
“Nos hemos organizado con la comunidad para demandar que se restablezca en Nueva Vida la unidad de prevención móvil en el barrio”, dijo.
“Aquí la delincuencia no respeta nada. Le roban a los mismos pobladores, a jóvenes voluntarios que trabajan en las ONG”, dijo la habitante Janeth Velásquez.
Con el rosario en la boca y una angustia que no termina hasta que entra en la casa el último de sus ocho hijos dice que vive Martha del Carmen Romero Zamora, de 50 años, pobladora del barrio Nueva Vida, ubicado al oeste del municipio Ciudad Sandino.
La pobladora recuerda que hace dos años su esposo escapó de la muerte al ser agredido por un grupo de delincuentes que con lujo de violencia lo despojaron de todas sus pertenencias a pocas cuadras de llegar a su casa, cuando su cónyuge regresaba de su jornada laboral.
“Nosotros queremos que se retiren las pandillas y los expendios de droga y que Nueva Vida sea un lugar diferente. La juventud se está perdiendo en este barrio. Ya hay varias personas que han muerto por los pleitos de pandillas y asaltos”, dijo Romero Zamora.
La comisión organizadora de la marcha entregó a la jefatura policial de Ciudad Sandino la petición del restablecimiento de la unidad preventiva con el respaldo de más de 800 firmas de los pobladores.
En la marcha participaron estudiantes de los colegios en Nueva Vida, pobladores, miembros de la cooperativa de buses de la ruta 113 cuya terminal está ubicada en esa comunidad y miembros de unas cinco organizaciones no gubernamentales que ejecutan proyectos sociales en esa comunidad.
Nueva Vida es conocido como la zona más peligrosa del municipio por la alta frecuencia de robos.
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