El Taller del Maestro

Los seres humanos, por naturaleza, tendemos a ubicarnos en lo que se conoce como la “zona cómoda”, ese estado en el que se experimenta aparente seguridad, producto de hacer lo que se sabe hacer y refugiarse en creencias incorrectas para justificar acciones o comportamientos también incorrectos, tales como: “yo soy así, porque así fueron mis padres o abuelos, etc.”; “siempre he sido malo en matemáticas, por eso no obtengo buenos resultados”; las personas que están en la zona cómoda, disponen de un amplio repertorio de creencias erróneas para justificarse y no sentirse mal.

Los seres humanos, por naturaleza, tendemos a ubicarnos en lo que se conoce como la “zona cómoda”, ese estado en el que se experimenta aparente seguridad, producto de hacer lo que se sabe hacer y refugiarse en creencias incorrectas para justificar acciones o comportamientos también incorrectos, tales como: “yo soy así, porque así fueron mis padres o abuelos, etc.”; “siempre he sido malo en matemáticas, por eso no obtengo buenos resultados”; las personas que están en la zona cómoda, disponen de un amplio repertorio de creencias erróneas para justificarse y no sentirse mal.

Si bien estar en la zona cómoda produce cierto grado de seguridad, más cierto es que hace más daño que bien a las personas que deciden instalar su tienda de campaña en dicha zona, en el tanto:

a. Baja y hasta hace desaparecer los niveles de exigencias que toda persona debe imponerse para salir adelante en la vida.

b. Conduce a un conformismo tal, mediante el cual se puede perder la capacidad potencial que tiene todo ser humano para mejorar.

c. Las personas caminan en la carretera de la costumbre, que los lleva a la rutina, que atenta contra la creatividad.

d. Se actúa, sin hacer esfuerzos por mejorar, es como dejarse conducir por piloto automático.

e. En fin, la zona cómoda limita las posibilidades para ser exitosos en la vida, dicho de otra manera, el éxito en la vida se encuentra fuera de la zona cómoda.

Salir de este estado no es fácil, pero es posible.

Sugerimos que el proceso de renovación tenga como punto de partida, conocer y asumir como propios, los siguientes principios:

1. La Vida: nos la da Dios , por gracia y por su misericordia. La buena vida: depende de nosotros, debemos tener estilos de vida correctos, para entonces contar con una calidad de vida adecuada y esta nos lleve a mejorar nuestro nivel de vida.

2. Hemos sidos creados a imagen y semejanza de Dios : Somos seres espirituales, que tenemos alma y estamos en un cuerpo. En el alma se encuentran: los pensamientos, las emociones, la voluntad y los sentimientos. Hay que alimentar el alma con buen alimento, con principios, con valores correctos.

Les invitamos a escribirnos al correo [email protected] y a escuchar el programa El Taller del Maestro, todos los domingos a las 5:00 p.m. en Radio Maranatha 103.5 FM.

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