Con medias verdades, la secretaría del Concejo de Managua, a cargo del sandinista Enrique Armas, trató de minimizar las denuncias interpuestas por concejales opositores sobre los supuestos malos manejos administrativos que permitieron el robo de 3.5 millones de córdobas a través de la emisión anómala de cheques. Hace varias semanas, el concejal liberal Leonel Teller y el edil conservador Luciano García interpusieron, por separado, una solicitud de investigación en la Contraloría General de la República (CGR) para que auditara y valorara la verdadera situación sobre la malversación de recursos municipales en la Alcaldía de Managua.
En su denuncia, el concejal García hasta indicaba que Loyda García, exdirectora del área de donde se robaron los millones municipales, y Fidel Moreno, secretario general de la municipalidad que firmó cada uno de los cheques malversados, debían ser procesados como “consentidores del fraude”.
En respuesta, el Concejo envió una misiva a la CGR en la que defiende a Loyda García porque “nunca firmó ninguno de los cheques referidos (malversados) por no ser firma libradora”. Sin embargo, en la contestación oficial se omite que Moreno sí firmó cada uno de los cheques y hasta se evade explicar los controles internos que permitieron el robo municipal.
En la carta de contestación, lo que sí pudo hacer Armas fue ofender a los concejales denunciantes. A García, Armas le dice “gratuito y profesional denunciante”, mientras a Teller le dice que usa recurrentemente “la denuncia infundada”.
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