Tegucigalpa/ACAN-EFE
La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) presentará mañana su informe sobre los hechos ocurridos antes, durante y después del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
Uno de los miembros de la CVR, la hondureña Julieta Castellanos, dijo hoy a los periodistas que el grupo de trabajo, que preside el exvicepresidente de Guatemala Eduardo Stein, «identificó los elementos que dispararon la crisis» de 2009.
El informe de la CVR no recoge el testimonio de Zelaya, porque el exgobernante no reconoció a la oficial Comisión de la Verdad, que fue instalada por el actual presidente hondureño, Porfirio Lobo, el 5 de mayo de 2010.
La CVR fue creada para indagar sobre lo ocurrido antes, durante y después del 28 de junio de 2009, cuando Zelaya fue sacado del poder y del país por promover una consulta popular para reformar la Constitución, lo que la ley le impedía.
Castellanos, quien además es rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, no adelantó detalles del informe de la CVR, pero indicó que entregarán copias a los titulares de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y a otros funcionarios.
También recibirán copia exfuncionarios de Zelaya y la Asociación de Municipios de Honduras, entre otros sectores, agregó.
La idea central del informe es que los hechos de 2009 no se vuelvan a repetir en Honduras, país que retornó a la democracia en 1982, tras casi 20 años de regímenes militares.
Castellanos subrayó que la CVR se acercó lo más que se pudo a una verdad que «tuvo actores y piezas fundamentales», rescatando «cómo la crisis se fue construyendo en un proceso que no comenzó el 28 de junio de 2009, ni semanas antes, sino muchos meses atrás».
«Hemos identificado los elementos que a nuestro juicio fueron los disparadores de esta crisis, hemos identificado los hallazgos fundamentales (…) y las consecuencias de esta crisis», subrayó Castellanos.
Sobre el rechazo anticipado al informe de la CVR por parte de algunos sectores afines a Zelaya, Castellanos dijo que los miembros del grupo de trabajo son académicos, y saben que «la verdad no siempre gusta».
«También sabemos que a la ciencia muchas veces la rechazan», acotó Castellanos.
En su opinión, cuando se hacen investigaciones científicas y rigurosas, «no siempre los hallazgos le gustan a los sectores que promueven, promulgan o defienden algunos principios o algunos criterios».
«Lo importante es que la verdad se compruebe, si gusta o no gusta ese no es un problema, lo importante es que la verdad sea irrefutable y que se compruebe y se demuestre. Eso es lo que da fortaleza a una investigación», recalcó.
Castellanos también considera que el informe que presentará mañana la CVR «es lo suficientemente sólido para poder defenderlo».
Alguna información clasificada de la CVR no será pública sino hasta dentro de diez años, a petición de las personas que rindieron testimonio.
Esa documentación estará archivada y bajo la seguridad de un centro especializado de Canadá.
Por su parte, la Comisión de Verdad, no gubernamental, surgida de una Plataforma de Derechos Humanos y el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que coordina el expresdidente Zelaya, creada el 28 de junio de 2010, presentará su informe el último trimestre de este año, posiblemente en noviembre.
Esta Comisión, que preside la ecuatoriana Elsie Monge, centra su investigación en violaciones a los derechos humanos derivados del golpe de Estado a Zelaya.